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El defensor William Tesillo falló un penal en los Cuartos de Final

¿Penalti de la muerte? Futbolista William Tesillo siente el miedo de millones de colombianos

Junio pareciera no ser un buen mes para los defensas de la selección colombiana de fútbol. En 1994, un autogol terminó en asesinato. Hoy, 25 años después, la sombra de la violencia vuelve a tocar la puerta, esta vez contra quien falló un penal en la Copa América


Fue exactamente el 22 de junio de 1994 cuando el defensa de la camiseta número 2 de Colombia, Andrés Escobar, intentó despejar –in extremis– un centro al medio del área, pero lamentablemente su despeje terminó en las redes de su propia puerta.

El partido era el tercero del Grupo A del Mundial Estados Unidos ’94 y el rival era el anfitrión. Corría el minuto 35 del partido que le aseguraría el pase a Colombia a octavos de final, todos apostaban a que eso sucedería, sobre todo las mafias del narcotráfico colombiano, pues los neogranadinos llegaron a la Copa como candidatos a llegar lejos.

En ese momento, Escobar se desliza frente a su portería para bloquear el balón que se dirigía hacia un atacante estadounidense, pero su error significó en ese momento el 0-1 y posteriormente pesaría en el marcador final 1-2 y la eliminación de la selección.

Violencia Colombia
Momento en el que Escobar intenta bloquear el centro que terminó en un gol en propia puerta. Foto: Web

Los estadounidenses celebraron la victoria, era la primera vez que su equipo accedía a octavos de final, un hecho histórico que dejó al estadio Rose Bowl como protagonista de la hazaña. Pero, días después de aquella victoria norteamericana, el mundo se enteraría de una catastrófica noticia: el asesinato de Andrés Escobar por el «autogol de la muerte».

Pasaron apenas seis días del regreso de Escobar a su país tras la eliminación de la selección. El 2 de julio de 1994, el futbolista decidió salir al restaurante ‘El Indio’ ubicado en Medellín, urbe que desde hace dos décadas se había convertido en epicentro del narcotráfico mundial y de otros delitos como el sicariato y el terrorismo. La vida no valía nada, sólo unos cuantos pesos.

Escobar
Escobar es recordado con mucho cariño por la fanaticada que aún lamenta su asesinato

Dentro del restaurante, Escobar recibió el afecto de varios fanáticos, pero en una mesa del lugar estaban los narcotraficantes David y Santiago Gallón Henao, quienes empezaron a insultarlo por el autogol. Esa sería la última cena de Escobar, al salir al estacionamiento se encontró con Humberto Muñoz Castro, el chofer de los narcos, quien le propinó seis tiros en la cabeza.

Andrés despuntaba en el fútbol, era un gran defensa y estaba a punto de fichar con el club italiano de Milan. También tenía planeado casarse con su novia. Aquel suceso escandalizó al mundo, el Mundial, que terminó ganando Brasil, seguía activo y en su honor dedicaron minutos de silencio.

Según los medios colombianos, el asesinato de Andrés fue porque los narcos habrían perdido una apuesta por el juego ante Estados Unidos, aunque también alegan que la propia violencia que domina a la sociedad colombiana fue factor clave en el lamentable hecho.

Vuelve la violencia, el miedo invade el fútbol

Esta vez, un nuevo error de un defensa colombiano vuelve a estremecer a la colectividad, pero no precisamente por la derrota de Colombia en los cuartos de final de la Copa América Brasil 2019, sino por el posible desenlace que este hecho podría ocasionar en uno de los jugadores de la selección.

William Tesillo tomó el balón -el pasado viernes 28 de junio- con la misión de empatar el resultado en la ronda de penales que su país disputaba contra Chile. Era el quinto tiro, si encajaba obligaba a Chile a marcar, pero si erraba y luego ‘la roja’, como se le conoce a la selección chilena, marcaba, sería el fin del sueño de la Copa América para Colombia.

Pasó lo peor. El tiro de Tesillo fue terrible, ni siquiera llegó a rozar la portería. El miedo de muchos aficionados con el incidente de Escobar fresco en su memoria los hizo decir: “Ojalá no lo maten”; otros menos optimistas, pensaron de inmediato: “¡Lo van a matar!”.

Escobar autogol
El penal errado por Tesillo hizo recordar la imagen de Escobar tirado en el suelo lamentando el autogol. Foto: Web

La idea de que pasara otro hecho lamentable no era en vano. Las amenazas de poner fin a la vida de Tesillo se hicieron de inmediato, al defensor colombiano le desean el mismo final de Andrés Escobar. La violencia de una sociedad descompuesta y ensombrecida por la muerte, vuelve a ser protagonista.

El primero en denunciar las amenazas contra el número 6 de la selección Colombia fue su padre, William Tesillo. La noticia ha puesto en velo al mundo, con mayor presión en Colombia y en México, donde el defensa juega con el Club León de México.

«Ante las amenazas que han puesto sobre nosotros sólo oramos. Hay que pensar que esto es fútbol y se puede perder o ganar», señaló el padre del futbolista, quien está sumamente preocupado por los acontecimientos.

En 1994 no existían redes sociales, Andrés Escobar quizá tuvo la suerte de no haber sido víctima también de ellas, pero en el caso de Tesillo la historia es otra. Estas plataformas digitales se han convertido en un ápice de la descomposición social en Colombia y a través de ellas han trascendido las amenazas contra la vida del futbolista.

La muralla
Tesillo es conocido por su apodo «La muralla», en referencia a sus dotes defensivos. Foto: Web

Daniela Mejía, su esposa, mostró una evidencia sobre como amenazaron abiertamente a William a través de un mensaje que llegó a su cuenta de Instagram. Ahí, un usuario deseó a Tesillo lo ocurrido a Andrés Escobar, la petición se extendió en otros usuarios.

Amenaza
Mensaje amenazante contra la vida de Tesillo

“Sí, sí. Es cierto. A mi esposa le escribieron y ella lo publicó. Y a mí también, pero yo no he publicado nada aún. Pero bueno, estamos con Dios», dijo Tesillo en declaraciones recogidas por el diario El País luego de su llegada a la ciudad de Cali.

Posteriormente, en una entrevista con Caracol Radio, el padre de Tesillo comentó: «Estamos confiando en Dios para que él toque el corazón de las personas que le escribieron y que entiendan que esto es fútbol. Es de muy mal gusto. Yo quiero tomar eso como algo de rabia”.

La pancarta de Angie Catalina

Colombia pasó invicta a los cuartos de finales de la Copa América 2019. Eso la hizo ser nombrada como una de las favoritas para ganar el torneo.

Angie Catalina, una joven fanática de la selección cafetera, viajó a Brasil desde Bogotá para apoyar a su país. Pero su periplo tenía también la misión de comunicar la violencia enquistada en su país, que se refleja, por ejemplo, en el asesinato sistemático de los líderes sociales.

Desde hace más de medio siglo, la guerra civil en Colombia y la violencia desatada, sobre todo, por el paramilitarismo y el narcotráfico, así como los cuerpos de seguridad del Estado, han originado miles de crímenes de lesa humanidad contra personas que a diario son víctimas de este flagelo en sus comunidades, con mayor peligrosidad en las zonas rurales.

Pancarta
En su maleta, Angie no sólo guardó la camiseta de su selección, también llevó una pancarta con un mensaje para el mundo. Foto: Web

Ella fue a cada uno de los partidos de la selección acompañada de la pancarta. Así, Angie pudo mostrar un poco la cruenta realidad del país que gobierna Iván Duque, un pupilo del expresidente (2002-2010) Álvaro Uribe Vélez, quien tiene en su contra centenares de acusaciones por cometer crímenes contra los derechos humanos de los colombianos relacionados a la creación de falsos positivos, narcotráfico, tortura, desapariciones forzadas, paramilitarismo, entre otros tipos de violencia.

«Es una plataforma en donde podemos dar a conocer a Latinoamérica y al mundo lo que está pasando en Colombia desde hace algunos años, algo que viene del Gobierno anterior y que sigue en este Gobierno (de Duque). Están que matan y matan gente y no hacen nada», expresó Angie citada por el medio colombiano El Espectador.

La acción de Angie, agrega, es también para alertar a la comunidad internacional y a sus compatriotas sobre las luchas del pueblo colombiano, muchas veces calladas por los medios de comunicación y el propio gobierno.

Resaltó que los colombianos tendrán su mayor celebración, no precisamente cuando gane su equipo de fútbol, sino «cuando se ganen las luchas que se llevan en silencio y la gente deje de morir a causa de la violencia».

De acuerdo con las últimas cifras emitidas por el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz), tras la firma del Acuerdo de Paz entre las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP) y el Gobierno de Juan Manuel Santos, han sido asesinados 726 líderes sociales y defensores de derechos humanos en Colombia.

Colombia paz
Angie no ha sido la única en pedir paz para Colombia en los partidos de su selección. Foto: Web

Violencia institucionalizada contra los DD. HH.

Recientemente, el portavoz de la Oficina de la Organización de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Rupert Colville, explicó la situación actual de vulneración a los derechos humanos que sufre Colombia, y la ineficacia de Iván Duque para garantizar sus responsabilidades como Jefe de Estado.

“Estamos preocupados por el alto número de defensores de derechos humanos asesinados y por el hecho que estos mismos asesinatos siguen aumentando. Llamamos las autoridades colombianas a tomar las medidas necesarias en contra de la grave impunidad alrededor de esos casos”, dijo el portavoz de la ONU.

violencia

Las palabras de Colville hacen referencia a las más de 150 víctimas del paramilitarismo colombiano durante la gestión de Duque. Sólo en los primeros cuatros meses de 2019 se han registrado 51 asesinatos de defensores de los derechos humanos, quienes realizaban labores políticas y sociales en sus regiones.

En 2018, el equipo de la ONU registró 115 asesinatos de defensores y activistas sociales, que sumados a los 51 de este año sumarían 166 asesinatos.

De acuerdo con la ONU, los asesinatos son perpetrados especialmente en las zonas rurales y las víctimas son líderes de comunidades afrocolombianas, indígenas, campesinas, activistas ambientalistas, feministas, periodistas, población de la comunidad sexodiversa, entre otros.

cocaína Colombia
La producción de cocaína en Colombia viene en aumento progresivo. Foto: Web

“Estamos preocupados que, con la llegada de las elecciones de octubre, el número de asesinados y de hechos violentos vaya aumentando”, expresó el portavoz de la ONU el pasado 10 de mayo, citado por el portal Colombia Informa.

Hablar de Colombia es pensar en narcotráfico, corrupción, paramilitarismo, desplazados, pobreza, persecución, tortura, genocidio, falsos positivos, uribismo, impunidad, desapariciones forzosas, poder, terrorismo, traición y muerte.

También hablar de Colombia es rebeldía, lucha campesina, líderes sociales, guerrillas, insurgencia, solidaridad, necesidad de justicia y sobre todo una suprema aspiración a la paz.

Asesinatos

Por más de medio siglo, el país ha vivido inmerso en una cruenta guerra civil multiforme que ha trastocado a la sociedad colombiana entera, con mayor incidencia negativa sobre los estratos más pobres y con mejores resultados para la clase económica dominante.

El control por las tierras, la minería, los recursos naturales, el agua, la producción de cocaína, el narcotráfico, el paramilitarismo y la lucha guerrillera han sido partícipes y protagonistas de este conflicto.

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