Liceos y universidades en pie contra Macron: crece protesta estudiantil por desigualdad educativa y represión policial

La movilización estudiantil contra las políticas de Emmanuel Macron se extendió de los liceos a los campus universitarios con bloqueos, marchas y choques con la policía; desde el 21 de septiembre se contabilizan más de mil heridos y 5 mil detenidos —en su mayoría menores—, mientras los sindicatos exigen diez medidas entre las que figuran poner al método de selección algorítmica para acceder a un cupo universitario

Liceos y universidades en pie contra Macron: crece protesta estudiantil por desigualdad educativa y represión policial

En Francia, la movilización estudiantil contras las políticas del gobierno de Emmanuel Macron, pasó de los liceos a los campus universitarios con bloqueos, marchas y choques con la policía. El malestar combina falta de profesores, selección universitaria y rechazo a la represión policial.

Desde el 21 de septiembre se contabilizan más de 1.000 heridos y más de 5.000 detenidos, en su mayoría menores de edad y en la tercera jornada nacional que tuvo lugar ayer martes 6 de ocyubre, , cientos de miles de personas marcharon junto a liceístas, universitarios y docentes, con el apoyo de la intersindical que forman CFDT, CGT, FSU, FO y UNSA.

El 17 de septiembre, en Créteil, alumnos del liceo Saint-Exupéry, ubicado a las afueras de París, se sumaron a la huelga docente y bloquearon la entrada con cubos de basura y vallas de obra. «Los profesores nos explicaron las razones de su descontento y decidimos unirnos a ellos», contó un estudiante de primer año, según reseñó TeleSUR.

Cuatro días después llegaron los diputados Louis Boyard y Clémence Guetté, de La Francia Insumisa, y una publicación de Boyard en X superó las 520.000 visualizaciones.

Las cifras oficiales hablan de 715 policías y gendarmes, 215 alumnos y 85 trabajadores de la educación heridos. El Ministerio de Justicia registra más de 5.000 personas bajo custodia judiciale de las cuales 4.400 son menores, y la a Inspección General de la Policía Nacional (IGPN), el organismo que investiga a los propios agentes, abrió más de 10 pesquisas.

La cartera de Educación contó acciones en 416 establecimientos al 29 de septiembre; la de Interior registró 1.027 liceos «concernidos» el 1 de octubre. A la par, una treintena de campus se encuentran movilizados, y el ministro de Educación Superior, Philippe Baptiste, admitió temer que el movimiento se extienda a toda la nación europea.

De acuerdo con TeleSUR, a escala nacional, el 9,8 % del tiempo previsto no se cumplió en la secundaria pública en el periodo comprendido entre 2024-2025.

Las diez exigencias del movimiento

Ryad Rani, presidente de la Unión Sindical Liceísta que convocó las movilizaciones, denunció que existen casas de alumnos meses sin profesor de francés el año en que rinden esa materia en el bachillerato y presentan el examen que cierra la secundaria, y lo atribuye a los dos mandatos de Macron.

Los sindicatos exigen diez medidas: renovar edificios, más enfermeros, psicólogos y orientadores, nuevas plazas en al educación superior, entre 150 mil y 250 mil, así como el fin a la selección algorítmica de Parcoursup, que es empleada para la admisión a las universidades francesas, basándose en el expediente de los estudiantes.

La sombra de Parcoursup: selección, opacidad y desigualdad educativa

Este método concentra la disputa por la desigualdad educativa. Al cerrar su fase principal el pasado juñio 126.000 candidatos seguían sin plaza en una institución, entre 866.000 inscritos; mientras que 83.000 se ubican en la fase complementaria que se extendió hasta el 10 de septiembre. Parcoursup sustituyó en 2018 a laAdmission Post-Bac (APB), que en 2017 dejó a 87.000 bachilleres sin propuesta. La ley de Macron cambió el sorteo por el examen de expedientes. El algoritmo nacional no selecciona, pero la selección real ocurre en comisiones con criterios propios y opacos. La Cour des comptes señaló en 2020 un «déficit de transparencia»; mientras que el Senado recomendó en 2023 sustituir el criterio del liceo de origen.

El profesor Gabriel Pérez, citado por TeleSUR denunció que la plataforma instauró la selección en la universidad, engordó la enseñanza privada y creó deuda estudiantil.

El docente vinculó el origen a las reformas de Jean-Michel Blanquer y a una «estrategia del rompecabezas»: ajustes técnicos que juntos forman un proyecto político. La reforma del bachillerato redujo el peso del examen nacional y lo reemplazó por notas de clase, tratadas como equivalentes aunque un 12 con un docente valga 14 o 16 en otro liceo.

Represión policial bajo la lupa

La represión marcó las puertas de los liceos. En Paul-Éluard, Saint-Denis, los profesores formaron un cordón entre alumnos y antidisturbios. El 28 de septiembre, en Château d’Épluches, un adolescente de 14 años recibió un impacto en la cara; su abogada Elsa Marcel describió doble fractura de mandíbula y daños dentales, y sostiene que un policía disparó un lanzador de proyectiles de goma. El Defensor de Derechos y la IGPN investigan. En Lens, un joven de 15 años perdió una mano por una granada; en Tours, Rani denunció que un liceísta perdió un ojo. En Pamiers, profesores firmaron que fue la policía la que «creó el desorden».

El ministro del Interior, Laurent Nuñez, rechazó esa lectura y señaló que los bloqueos se parecen a «violencias urbanas» y que «no se pueden tolerar los desbordamientos». Negó instrucciones de contención o de renunciar al armamento intermedio, y rechazó hablar de represión: las intervenciones se rigen por «la mayor proporcionalidad», con 10 investigaciones de la IGPN sobre más de 6.000 arrestos.

El sociólogo Sebastian Roché ubicó la raíz de la crisis en la cadena de mando: el mantenimiento del orden lo dirige el gabinete ministerial vía prefectos. Rani añade que una circular autoriza por primera vez la intervención policial cerca de los liceos. «El ministro del Interior habla más que el propio ministro de Educación, él da la consigna», dijo, según consignó TeleSUR.

Macron declaró desde Madrid: «Entiendo y comprendo las angustias, a veces las cóleras, que nuestra juventud puede tener», pero «ninguno de estos debates y ninguno de estos temores legitima la violencia» y en la misma línea su ministro de Educación, Édouard Geffray indicó que «plantear reivindicaciones es un derecho», mientras que «golpear, amenazar, quemar o impedir que otros estudien no lo es»

El Gobierno acusa a La Francia Insumisa de instrumentalizar la protesta, mientras que el fundador de este movimiento, Jean-Luc Mélenchon pidió a sus diputados interponerse entre estudiantes y policía.

Por su parte, presidente de la Unión Sindical Liceísta (USL), Ryad Rani dejó en claro que «no hay ninguna instrumentalización de ninguna organización» y que «los liceístas son conscientes de lo que hacen».

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