La ministra en visita de la Corte de Apelaciones de Santiago, Paola Plaza González, dio orden de ingreso en prisión al exteniente del Ejército Nelson Haase Mazzei, quien era el último condenado que permanecía prófugo por uno de los casos más emblemáticos de violaciones a los derechos humanos cometidas durante la dictadura de Augusto Pinochet: el secuestro, tortura y asesinato del cantautor Víctor Jara y del entonces director general de Prisiones, Littré Quiroga Carvajal.
Haase, de 80 años de edad, fue detenido el sábado por la Policía de Investigaciones (PDI) en una parcela ubicada en la comuna de Puyehue, Región de Los Lagos, donde permanecía oculto desde que la Corte Suprema confirmara la sentencia definitiva en su contra.
Tras su detención, la ministra en visita de la Corte de Apelaciones de Santiago, Paola Plaza, ordenó su inmediato ingreso a prisión para cumplir la pena de 25 años y dos días de presidio efectivo.
El 28 de agosto de 2023,e l máximo tribual del país dictó sentencia definitiva en contra de siete miembros del Ejército en retiro por su responsabilidad en los crímenes cometidos en septiembre de 1973.
En fallo unánime, la Segunda Sala del la Suprema condenó a Nelson Haase Mazzei, Raúl Jofré González, Edwin Dimter Bianchi, Ernesto Bethke Wulf, Juan Jara Quintana y Hernán Chacón Soto a penas de 15 años y un día de presidio, en calidad de autores de los homicidios de Jara y Quiroga; y a 10 años y un día de presidio, como autores de los secuestros calificadosde ambas víctimas..
En tanto, el exoficial Rolando Melo Silva fue sentenciado a cumplir 5 años y un día y 3 años y un día de presidio, como encubridor de los homicidios y los secuestros, respectivamente.
En la ocasión, el tribunal rechazó los recursos de casación interpuestos por las defensas de Jofré, Melo, Chacón, Dimter, Bethke, Haase y Jara contra la sentencia de noviembre de 2021 de la Corte de Apelaciones de Santiago, señalando que «no es nula».
Además, se condenó al fisco a pagar a cada uno de los demandantes, cónyuge e hijos de Littré Quiroga Carvajal, la suma de $150.000.000; y a cada uno de sus hermanos la suma de $80.000.000. En tanto, para la viuda e hijos de Víctor Jara seordenó a pagar una suma de $150.000.000, para cada uno.
Tras la sentencia, el brigadier en retiro Hernán Chacón Soto se suicidó en su departamento de Las Condes luego de que detectives de la Brigada de Derechos Humanos de la PDI, llegaran a notificarlo de la condena y trasladarlo a Punta Peuco.

Agente de la DINA al servicio de la dictadura
Con la captura y entrada a prisión de Nelson Haase Mazzei, todos los condenados por los crímenes de se encuentran fallecidos o bajo custodia judicial.
Según los antecedentes, con el rango de teniente, Haase fue destinado al entonces Estadio Chile en septiembre de 1973 y formaba parte del contingente militar enviado desde el Regimiento Tejas Verdes de San Antonio, una unidad que estaba bajo el mando de Manuel Contreras Sepúlveda, quien con el tiempo se convertiría en el director de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) al servicio de la dictadura de Augusto Pinochet.
Haase se contó entre los primeros oficiales en formar parte del estado mayor de la DINA, desempeñándose como hombre de confianza de Contreras y asumiendo la jefatura de la brigada Ongolmo dentro del organismo. Más tarde, también integró la sociedad “Pedro Diet Lobos”, la cual operaba como una empresa de fachada utilizada por esa institución para encubrir actividades ilícitas tanto en Chile como en el extranjero, con el propósito de gestionar y administrar parte del financiamiento necesario para sus operaciones criminales.

Asesinato de Víctor Jara
Tras el Golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, Víctor Jara fue detenido al día siguiente por las Fuerzas Armadas y traslado al Estadio Chile, donde fue torturado y brutalmente golpeado, le quebraron las costillas a patadas y fracturaron sus manos a culatazos.
Según relataron testigos, mientras le gritaban insultos y en medio de la brutal golpiza, sus verdugos se burlaban de él y le exigían que tocase ahora su guitarra. Tras cuatro días, fue asesinado con más de cuarenta disparos. Su cuerpo apareció junto al del ex director de Gendarmería, Litre Quiroga, también acribillado.
