Derechos Humanos

Si acaso esto es un motivo, presa también voy Sargento

Entérate de qué se trata, cómo funciona, cómo te afecta y quienes están detrás de la ley de control preventivo de identidad

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El 6 de mayo, la Comisión de Seguridad Ciudadana de la Cámara de Diputados aprobó, con 7 votos a favor y 6 en contra, la polémica indicación que le otorga a Carabineros la facultad para controlar la identidad de cualquier persona, sin la necesidad de encontrarse frente a un delito o circunstancia que lo amerite.

Esta indicación se agregó a un proyecto de ley que impulsa el Gobierno, que persigue el facilitar “la aplicación efectiva de las penas establecidas para los delitos de robo, hurto y receptación, y mejora la persecución penal en dichos delitos”.

En aquella jornada, el diputado Gonzalo Fuenzalida (RN), integrante de la comisión, señaló que este es un avance histórico, porque nunca antes se había podido sacar adelante esta iniciativa de ley. Y su argumento para defender su apoyo a esta moción fue que hoy los Carabineros podrán controlar a las personas y comprobar si tienen orden de detención pendiente o estén violando alguna cautelar, ó sea prevenir el delito.

La indicación fue presentada por la diputada Claudia Nogueira (UDI) y quienes apoyaron esta moción fueron los diputados Juan Antonio Coloma (UDI), Daniel Farcas (PPD), Gonzalo Fuenzalida (RN), Marcela Sabat (RN), Gabriel Silber (DC) y Arturo Squella (UDI).

Por su parte, Marcela Sabat (RN) dijo que con esta fase legislativa se está dando un paso importante para quienes nos dijeron en su momento que sería una herramienta importante para realizar de una manera más efectiva su labor como lo hace Carabineros de Chile… Para la mayoría de los Chilenos una de sus prioridades es querer vivir más seguro, y nos encontramos que hoy viven muchas personas enrejadas y son los delincuentes quienes deberían estar en las cárceles.

Karol Cariola, quien votó en contra junto a Giorgio Jackson fue enfática al señalar que intentan decir que la gente de las poblaciones quiere una medida como ésta y eso no es real. Esto no es aleatorio, es detención por sospecha, del más puro estilo de la dictadura militar.

Originalmente, en el proyecto no se incluía ningún artículo que hiciera referencia al control de identidad como forma de prevenir el delito, y a pesar de que aún debe ser revisado por otras comisiones, además de que la Sala de la Cámara de Diputados tienen que darle el visto bueno para pasar al senado, es necesario que, mientras esto pasa, seamos lo suficientemente informados y críticos frente al tema.

¿Qué significa, cuál es la magnitud y cómo nos impacta cotidianamente el control preventivo de identidad?

En estricto rigor, esta medida le da la facultad a Carabineros para pedir los documentos de los ciudadanos, de la misma forma en que se realizan controles preventivos de tránsito.

Sin embargo, esta facultad trae consigo varias situaciones potenciales que pueden significar a largo plazo, la vulneración de nuestros derechos.

En Chile, esta discusión se dio anteriormente. No podemos olvidar que era uno de los temas y uno de los grandes ejes de discusión de la Ley Hinzpeter, que se intentó promover durante la administración de Sebastián Piñera y se encontraba dentro del marco de aumentar las facultades de Carabineros, para poder detener a personas en la calle.

Pero quizás, uno de los factores más preocupantes de esta moción es que podemos encontrarnos frente a la posibilidad de futuras situaciones de discriminación social, ejercida a través de las funciones de Carabineros. Si la excusa es controlar a las personas y comprobar si tienen orden de detención pendiente o estén violando alguna cautelar, ó sea prevenir el delito, como señaló en su oportunidad el diputado de Renovación Nacional, Gonzalo Fuenzalida, indudablemente estos controles de identidad no serán ejercidos contra personas de terno y corbata, sino en poblaciones o en contra de personas que cumplan con el biotipo del “delincuente”. También en contra de personas inmigrantes que no estén en posesión de un documento de identidad que acredite que están “legalmente” en el país. Y esta situación es impresentable y vulnera los derechos de los ciudadanos.

Ponte en la siguiente situación: vas caminando por la calle. Un carabinero te detiene y te hace control de identidad. Si entendemos que es para prevenir el delito y para controlar medidas cautelares, eso quiere decir que el carabinero ¿Te vio cara de delincuente? ¿No es eso violento? Y si consideramos que no tienes que estar cometiendo un delito, entonces ¿Cuál será el criterio que emplee la fuerza policial para hacer estos controles? ¿El aspecto? ¿La ropa? ¿La forma de caminar? ¿El largo del pelo? Entonces cabe preguntarse si el Estado va a amparar este tipo de discriminación, con la acusación implícita de que se está ejecutando dicha acción para “prevenir el delito”?

 

DERECHO A MANIFESTAROS

Desde el mundo estudiantil hasta los trabajadores, pasando por las comunidades LGTBI, los enfermos, el pueblo Mapuche y todos aquellos que han ejercido su derecho a manifestarse en el último tiempo, tienen que tomar en cuenta la siguiente inquietud que se proyecta con el control preventivo de identidad: ¿Cómo se ejecutará esta función en las marchas? ¿qué va a significar ello en el final de las manifestaciones, cuando comienzan los disturbios? ¿Con qué tranquilidad podemos salir a la calle?

 

Y ¿Cuál es la relación entre el control preventivo de identidad y la detención por sospecha?

La Ley de detención por sospecha existió en nuestro país y fue realmente nefasta. Por esta razón, en 1998 fue desechada a través de la ley Nº 19.567 la que fue iniciada por los entonces diputados Mario Devaud Ojeda, Juan Pablo Letelier Morel, Carlos Montes Cisternas, Adriana Muñoz D ́Albora y Andrés Palma Irarrázabal, a través de una moción parlamentaria que fue ingresada el 28 de enero de 1993 (cinco años antes de ser aprobada).

Según informa BioBioChile, En dicha moción, los parlamentarios indicaron que en la década de los ’90 e incluso con anterioridad, la detención bajo sospecha “ha sido desvirtuada y miles de jóvenes son detenidos por su aspecto físico o transitar a altas horas de la noche, situaciones que por sí mismas no justifican que se adopte esa medida”.

A ello se sumó el entonces diputado José Antonio Viera-Gallo, quien expresó en la discusión en el Congreso en 1993 que “el proyecto viene a resolver, por los menos, la situación de que no se pueda detener a una persona sólo por sospecha o porque se encuentre con una vestimenta poco habitual, o a deshora, o en lugares o circunstancias que den motivos fundados para atribuirle malos designios. Es decir, muchas veces, Carabineros detiene a jóvenes simplemente porque es de noche, están en un bar, en una fuente de soda o en la calle“.

Cabe preguntarse entonces, si esta ley ya fue derogada porque generaba detenciones injustas, en su mayoría de jóvenes  que pasaban pocos días detenidos y con todo lo que ello significa dentro de la experiencia vital de un ser humano, que eran puestos en libertad por falta de méritos; y la pelea por terminar con ella duró más de 5 años.

Detenciones en 1990

La ley de control preventivo de identidad es la antesala de la detención por sospecha. Son mayores atribuciones a una fuerza policial que, además, es ministro de fe y, por lo tanto, lo que sea argumentado en tu contra para una detención es inapelable y se debe seguir un proceso que le permite a Carabineros, tenerte en un retén por un máximo de 6 horas. Esto en el mejor de los casos.

Prevención del delito

Lamentablemente en Chile los políticos se han dedicado a realizar una administración de pasillo, llena de maquinaciones al interior del congreso, que consiste en sacarse los trapitos al sol, de un bando al otro y en desacreditarse por la prensa, creyendo que de esta forma se hace patria; sin embargo, han perdido la conexión con la ciudadanía a la que supuestamente representan, preocupándose exclusivamente de mantener el status quo que los perpetua en sus espacios de poder. Por esta razón, no conocen las problemáticas de fondo ni sus causas.

Lamentablemente, en su afán de mantener el poder, se han asesorado con amigos, familiares, compadres, compañeros y todos aquellos cercanos que resultan cómodos y funcionales a contribuír en esa falsa lógica de administración del lobby, y no de personas con competencias específicas y capacitadas para enfrentar los temas (En los casos de corrupción han salido al baile desde hermanas a cuñadas y desde padres a hijos). Es por esto, que frente a las demandas de la ciudadanía, tienen que aparecer públicamente “como que trabajan” y se toman medidas absurdas como la de control preventivo de identidad.

Los problemas que tienen que ver con la delincuencia, son problemas de estructura en nuestra sociedad, la que es brutalmente desigual, que está sometida a un grado de violencia constante de parte del estado; es un problema de educación, de distribución social territorial, de políticas sanitarias, del sistema carcelario, de insuficiencia e incapacidad del sistema judicial, de falta de planificación y equipamiento en organizaciones de rehabilitación y protección social, etc. Pero eso significa muchísimo trabajo que, por lo visto, los políticos no son capaces de abordar o simplemente de falta de voluntad política para resolver estas problemáticas. Los delincuentes no van a dejar de delinquir, porque la probabilidad de que un control preventivo de identidad les toque y se haga efectivo, es proporcional a la posibilidad de que te hagan un control de tránsito el día de hoy.

Ahora, pongámonos en el caso de que Carabineros de Chile haga una campaña y saque a todos sus efectivos a la calle a realizar controles y tome presos al 50% de los delincuentes. ¿Nuestro sistema judicial está realmente preparado para enfrentar esta demanda? Pongámonos optimistas y supongamos que sí. ¿Nuestro sistema carcelario está capacitado para recibir a todos estos delincuentes?

Esta medida es completamente absurda por donde se mire. Sólo genera segregación, discriminación y más violencia, con el único fin de perseguir una falsa sensación de seguridad de aquellos a quienes les asusta la otredad de una persona de diferente condición social o racial. Además de propiciar abusos de parte de la policía en situaciones de marchas y manifestaciones, que son la única herramienta que tenemos para decir, modestamente, que no estamos de acuerdo con lo que pasa en Chile.

Es fundamental que nos informemos respecto de estas mociones parlamentarias; sobre todo ahora que se aproxima la Copa América y nos van a pasar goles como locos desde el congreso. La ley de control de identidad es un retroceso en el escaso avance que hemos conseguido en materia de libertades y democracia.