Comunidades indígenas de Pueblo Rico denuncian amenazas

182

Una serie de amenazas por parte de paramilitares fue denunciada  por el Gobernador Indígena de la comunidad Embera Katio del resguardo Gito Dokabú, ante la Secretaría de Gobierno de Risaralda, con el fin de que se brinden garantías a esta comunidad asentada en límites con el departamento del Chocó en Colombia.

De acuerdo con la información publicada por el portal Caracol.com  la misiva le fue entregada a la jefe encargada de este despacho, Caterine Arcieri, donde detallan como encapuchados siembran terror y persiguen a su habitantes lo que pudiera ocasionar un desplazamientos de las comunidades de la región noroeste del país.

 

Las víctimas esta vez son tres docentes,  de una comunidades Afro, a quienes los paramilitares buscan «lo que genera temor al interior del resguardo y de no tener garantías, podrían abandonar los territorios y generarse un éxodo de indígenas».

Está situación fue puesta en conocimiento de las autoridades que velan y protegen los derechos de los indígenas como la Defensoría del Pueblo y se espera que en los próximos días se convoque a un consejo extraordinario de seguridad con el fin de adelantar las investigaciones respectivas que permitan esclarecer estos hechos asevera el portal colombiano Caracol.

Derechos Humanos no son garantizados

En la región del Catatumbo en 2018 se interrumpieron las clases en los colegios, por el riesgo que genera para los estudiantes el dirigirse a  los centros educativos . Mientras que en los departamentos de Antioquia, Córdoba, Nariño y Risaralda se han producido graves afectaciones a las comunidades étnicas por la falta de acceso a alimentos, riesgos de reclutamiento y violencia sexual, así como amenazas y presiones a sus autoridades.

La situación humanitaria se ha agudizado en el departamento de Risaralda, toda vez que se presentó el desplazamiento de toda la comunidad de Lloraudó, compuesta por 30 personas (6 familias), del resguardo indígena Gitó Dokabú, ubicado en el municipio de Pueblo Rico, por la presencia de un grupo armado ilegal no identificado.

Relacionado:  Explosión de camión cisterna en Colombia deja al menos 20 fallecidos

De igual manera, se ha presentado restricción a la movilidad que interrumpe  las actividades económicas por la distribución de panfletos amenazantes, el cierre del comercio y el establecimiento de un paro armado

Situaciones de Confinamiento

Durante el mes de marzo y abril de 2018, se presentaron dos confinamientos en los departamentos de Valle del Cauca (Buenaventura) y Chocó (Medio Atrato) . En Buenaventura, en la región del Bajo Calima, más de 600 personas de 10 Comunidades (Villa Estela, el Nueve, las Brisas, la Estrella, la Colonia, San Isidro, la Esperanza, Ceibito, Guadual y Trojita) se encuentran en situación de confinamiento, poniendo en riesgo el mínimo vital de la población.

De igual manera, 104 personas de las comunidades de los resguardos indígenas La Pava y Bacao en el municipio de Medio Atrato, se encuentran confinadas por la presencia de miembros de la guerrilla del ELN, impidiendo prácticas ancestrales.

En riesgo potencial

La Defensoría del Pueblo ha identificado situaciones de riesgo de desplazamiento en entornos urbanos como el sector suroccidental del área metropolitana de Medellín  y en las localidades de Ciudad Bolívar, Usme y Rafael Uribe en la ciudad de Bogotá.

En el departamento de Putumayo, municipio de Puerto Caicedo, existe riesgo contra los líderes comunitarios, toda vez que 5 de ellos, pertenecientes al  Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito (PNIS), recibieron amenazas vía telefónicas, causando su desplazamiento y el de sus familias.

De acuerdo para la agencia de la ONU para los refugiados en 2016, Colombia superó a Siria como país con más desplazamiento forzado interno, con 6,9 millones de personas en las últimas tres décadas que abandonaron sus hogares por la violencia, lo que representa el 14 por ciento de su población.

Registran 23 eventos de desplazamientos forzados en Colombia

Se agudiza conflicto entre indígenas de Risaralda y Chocó