Bajo la consigna: “No vamos a dejar a Cuba sola”, una multitudinaria marcha inundó las calles de Ciudad de México para desafiar las amenazas del gobierno del presidente estadounidense Donald Trump contra la isla.
A diferencia de conmemoraciones anteriores, donde cada colectivo marchaba por separado, durante la jornada del domingo 26 de julio, Día de la Rebeldía Nacional, miles de personas ciudadanos manifestaron en capital azteca en una sola marea humana. El reclamo era claro y se coreaba sin cesar: “¡Abajo el bloqueo, petróleo para Cuba!”, un grito que resonó con fuerza ante el recrudecimiento de las sanciones económicas, financieras y energéticas impuestas por la administración del magnate re a las que los asistentes calificaron como el preludio de una posible intervención militar.
La marcha, que recorrió 2.6 kilómetros desde el Hemiciclo a Juárez hasta la antigua embajada de Estados Unidos, no fue solo un acto de protesta, sino una exhibición de diversidad política y social. Durante el trayecto por avenida Juárez y Paseo de la Reforma, el asfalto se tiñó de colores con banderas de Cuba, México, Palestina, Venezuela y Colombia, junto a estandartes de organizaciones estudiantiles, sindicales y partidistas.
La marcha, encabezada por la Asociación de Cubanos Residentes en México José Martí, reunió a académicos, militantes de Morena y del Partido del Trabajo, así como a colectivos de solidaridad que vieron en esta convocatoria unitaria una oportunidad para visibilizar el rechazo al cerco económico y la agresión de Washington contra La Habana.
Thousands March in Mexico City in Support of Cuba, 73 Years After the Assault on the Moncada Barracks, Against US Attacks on the Island
— Mexico Solidarity Media (@MexSolidarity) July 26, 2026
Backed by over 100 organizations, from Morena to communist parties, the march condemns Trump's invasion threats and the six-decade blockade. pic.twitter.com/vvGo5ifwll

“Que sepa que no vamos a dejar a Cuba sola nunca”
Dentro de los miles de asistentes, destacó la presencia del comandante guerrillero guatemalteco César Montes, quien con una bandera cubana en mano encabezó el contingente.
El fundador de las Fuerzas Armadas Rebeldes de Guatemala y con experiencia en los frentes de El Salvador y Nicaragua, Montes afirmó que la solidaridad internacional es el principal freno a los abusos de Trump.
“Que sepa que no vamos a dejar a Cuba sola nunca”, sentenció, al tiempo que hizo referencia a las batallas que libró contra la intervención estadounidense.
“Dimos la batalla y los derrotamos en cada uno de los casos”, recordó en declaraciones recogidas por el diario La Jornada.
Los principales consignas fueron lanzadas tanto en contra de Trump como hacia su secretario de Estado, Marco Rubio, a quien los manifestantes caricaturizaron con un escudo nazi y el apodo de “Narco Turbio”.
La ira popular no solo apuntó al bloqueo, sino a la retórica belicista que, según los asistentes, busca desestabilizar a Cuba.
El historiador de la UNAM Alberto Betancourt advirtió que los principios democráticos de Estados Unidos también están en riesgo con estas políticas, citando un documento del Departamento de Estado que califica a Cuba como “capital del populismo del siglo XXI”, un señalamiento que, a su juicio, anticipa una mayor presión política y militar en contra de la isla.
Tras casi dos horas de caminata, el acto culminó en la antigua sede diplomática estadounidense con un mitin cargado de simbolismo. Tlamatini Molotla, originario de Xochimilco, exigió el fin del “bloqueo genocida” y llamó a corresponder la ayuda que, aseguró, el pueblo cubano ha brindado a otras naciones, insistiendo en que México debe apoyar incondicionalmente a la isla.
El compromiso no quedó en palabras: la jornada cerró con la convocatoria a una nueva movilización para el próximo 13 de agosto, fecha en que se conmemorará el centenario del nacimiento del líder de la revolución cubana Fidel Castro Ruz.
De esta manera, la expresión popular de solidaridad de México con la Mayor de las Antillas no solo desafía las amenazas de Trump sino que ratifica el compromiso por defensa de la soberanía latinoamericana.
Las calles de la capital azteca fueron testigo de un mensaje que trasciende fronteras: Cuba no está sola, y la unidad popular es la mejor trinchera contra el abuso imperial.
Imagen destacada: TeleSUR.
