Diputado venezolano Orlando Camacho: “Ley Orgánica de Trabajadores ha sido puñaleada por las sanciones unilaterales contra Venezuela”

"Las sanciones unilaterales coercitivas pulverizaron el salario de los trabajadores, debilitando fundamentalmente a los funcionarios públicos del país, porque el Estado ha tenido 99% menos de ingresos haciendo que las prestaciones sociales, las cesantías y el salario del trabajador haya sido desplomado, también ha trastocado al sector privado", aseveró Camacho.

Desde que ganó un puesto en la Constituyente de 2017 y ahora como diputado a la Asamblea Nacional, Orlando Camacho, viene pensando en esas vueltas que la ha dado la vida y que resume con la frase “yo jamás pensé ser…”.

Ahora tiene más trabajo, porque además de ocupar una curul del Palacio Federal Legislativo, lleva las riendas de la Federación de Artesanos, Micros, Pequeñas y Medianas Industrias y Empresas de Venezuela (Fedeindustria), señaló el diario Últimas Noticias en una entrevista realizada  al diputado y presidente de la institución anteriormente mencionada.

Camacho salió electo diputado por la organización Somos Venezuela (Red Empresarios), aliada del Gran Polo Patriótico. Actualmente recorre gran parte del país en el proceso de consulta del proyecto de Ley Orgánica de Zonas Económicas Especiales, trabajo que emprendió la Comisión Permanente de Economía, Finanzas y Desarrollo Nacional de la cual es su vicepresidente.

Hasta ahora, 280 empresarios privados han participado en esas consultas durante jornadas desplegadas en los estados La Guaira, Zulia, Mérida y Miranda.

—¿Cómo está la situación de la economía venezolana?

—Dentro de Fedeindustria, el sector comercio y servicio, se ha venido reportando una leve mejora. Una leve mejora en la economía, una leve mejora en cuanto al acceso de bienes y servicios, relacionada con materias primas. Hemos visto en los últimos meses un proceso de desaceleración de la inflación y de la tasa cambiaria que ha permitido que el sector comercio, la pequeña y mediana industria pueda manejar las compras y las ventas y reponer sus inventarios. También hemos empezado a notar que los empresarios han buscado que sus departamentos de investigación, desarrollo e innovación se ajusten a las necesidades del mercado, viendo siempre lo que es la calidad, sustitución de productos importados por hecho en Venezuela. Eso le ha permitido a la pequeña y mediana empresa surfear la ola dentro de la pandemia y con las sanciones coercitivas que han obligado una reducción de 99% en ingresos del Estado.

—¿Cuál ha sido la afectación causada por esas sanciones al sector que usted representa? —

El Estado fue nuestro principal cliente en la economía. Por eso, uno de los sectores más afectados de Fedeindustria es el sector construcción, que ha sido el último de la cadena que se ha movido, pero siempre ha estado buscando remodelaciones, pequeñas construcciones o algún tipo de innovación para que ese sector se pueda reactivar.

—¿Cuál es la principal piedra de tranca en la economía venezolana?

—La piedra de tranca fundamental es, primero, haber dependido durante muchos años de la renta petrolera y ahora las sanciones coercitivas. Eso hace que la economía esté en este momento trastocada completamente. Si el Estado, siendo el primer empleador, el primer comprador y uno de los proveedores de materia prima como Sidor, Pequiven… no teniendo capacidad de compras ni de ventas para actualizar y hacer mantenimiento, esto ha deteriorado la economía enormemente.

Orlando Camacho - Descifrado
Orlan do Camacho, diputado de la Asamblea Nacional y presidente de la Federación de Artesanos, Micros, Pequeñas y Medianas Industrias y Empresas de Venezuela (Fedeindustria). Foto referencial: Web.

—¿Cómo evalúa los esfuerzos del Ejecutivo Nacional para contrarrestar esa situación?

—Siempre se puede hacer más. No podemos estar conformes con desacelerar la inflación, no podemos estar conformes con que la tasa de cambio se desacelere. Necesitamos que la economía crezca, que sea una economía robusta. Hemos notado que el Ejecutivo ha venido trabajando con los sectores empresariales dándole soluciones rápidas. Por ejemplo, le han dado soluciones al tema de aranceles, soluciones y acompañamiento a los temas relacionados con permisos sanitarios. Y ahora vamos a trabajar juntos con el Consejo Venezolano de Calidad para que se promueva la calidad de lo hecho en Venezuela, la competencia leal, entre otros.

—¿Cuál es la causa de esa hiperinflación que usted mencionaba en el análisis inicial?

—Primero, la estrangulación de la economía por parte de las sanciones unilaterales y el Estado ha tenido que ir adecuándose a revisar, ajustar el gasto fiscal y viendo cómo recuperar los ingresos a través del IVA, importaciones y algunas pequeñas ventas de petróleo.

—Por cierto hubo una decisión de Estados Unidos de prorrogar hasta diciembre la licencia para permitir transacciones con Pdvsa.

—Sí, inclusive, amplía un poquito más a que otros actores puedan participar. Es una decisión correcta e insuficiente porque Venezuela debe estar libre para poder hacer los negocios como cualquier otro país.

—¿En Fedeindustria ha habido una autoreflexión a raíz de toda esta situación económica ya descrita o cada quien ha seguido por su lado?

—Mira, entre la pandemia y las sanciones coercitivas unilaterales impuestas al país, hemos estado en modo reflexión, tanto los líderes empresariales, las cámaras, como cada empresario; viendo cómo ajustar los costos, los gastos y cómo identificar nuevos productos para el consumidor. Tanto es así que en el último año hemos visto que han nacido nuevos emprendimientos. El mes pasado, Fedeindustria con la Ministra de Comercio y dentro del Congreso Bicentenario de los Pueblos, apoyamos el registro de más de 1.010 nuevos emprendimientos a nivel nacional.

—Toquemos el tema del proyecto de ley de Zonas Económicas Especiales. Hay un debate en el país y dentro de ese proceso la investigadora Pasqualina Curcio escribió en Últimas Noticias lo siguiente: “es imposible no pensar en maquilas cuando se escucha hablar de Zonas Económicas Especiales”.

—La teoría siempre es la teoría y Venezuela requiere en este momento inversión privada nacional e internacional para grandes proyectos que permitan satisfacer los ingresos del Estado y las necesidades de los trabajadores y consumidores. Las Zonas Económicas Especiales es una iniciativa que busca atraer nuevos capitales y darle un espacio al sector privado que pueda generar recursos, transformándolos. En vez de vender materias primas, vender productos con valor agregado nacional, para que Venezuela pueda utilizar las capacidades instaladas y generar nuevas capacidades. Eso buscamos.

—¿Cuántas Zonas Económicas Especiales calculan se diseñarían en el país a raíz de esa ley?

—Le corresponderá, cuando esté sancionada la ley, al Presidente de la República designar cuáles son las Zonas Económicas que por su ubicación geográfica, recursos naturales, infraestructuras, tenga lógica crearlas. Todo va a depender del territorio.

—¿Cómo queda el trabajador en ese nuevo esquema? ¿Desmejoran sus condiciones, tal como lo avizoran algunas voces?

—La Ley Orgánica de Trabajadores ha sido puñaleada por las sanciones unilaterales coercitivas contra Venezuela, debilitando fundamentalmente a los funcionarios públicos del país, porque el Estado ha tenido 99% menos de ingresos haciendo que las prestaciones sociales, las cesantías y el salario del trabajador haya sido desplomado, pulverizado. Inclusive, también ha trastocado al sector privado. Ahora bien, las Zonas Económicas Especiales van a traer nuevos empleos; nuevos empleos dignos. Nuestra mayor preocupación es que haya más solicitudes de empleos en determinadas zonas que en otras porque son empresas que van a tener beneficios fiscales, va a ser altamente productivas y van a tener mejores pagos.

—¿Han consultado a los trabajadores para este proyecto de ley?

—Hemos venido conversando con los genuinos trabajadores de la Asamblea Nacional, de los sindicatos y ellos han dado su manifestación, su acompañamiento a la ley. No es que hemos venido trabajando a escondidas de los trabajadores, sino acompañados de ellos. En cada reunión que ha ido Fedeindustria, siempre van los trabajadores.

—¿Cuáles Zonas Económicas sugiere crear Fedeindustria?

—En la Comisión Permanente de Economía de la Asamblea Nacional no recomendamos ningún tipo de región porque eso depende del Plan de la Patria y la visión del Ejecutivo en algunos estados. Ya hay decretadas algunas Zonas Económicas que no tenían normas y la Ley viene a regularlas, apoyarlas, impulsarlas. Por ejemplo, la Zona Económica Especial del eje Guarenas—Guatire donde están instaladas fábricas e industrias que queremos apuntalarlas a la exportación y que la bandera de lo hecho en Venezuela trascienda a otros países y se pueda captar divisas de transformación de materias primas a productos terminados. El primer capital que tenemos que enamorar es el del venezolano.

—¿Y qué le ofrecemos al capital venezolano para enamorarlo?

—A los venezolanos y a los inversionistas internacionales primero le vamos a dar acompañamiento, seguridad jurídica para que sienta que su inversión está protegida, que está siendo privilegiada con beneficios (en disminución) de aranceles, patentes, impuesto sobre la renta, impuesto a las grandes transacciones financieras o impuesto a los grandes patrimonios. En la audiencia pública que celebró el presidente Nicolás Maduro para debatir este proyecto de ley, dijo que ella era hija de la Ley Antibloqueo.

¿Cómo se interpreta eso?

—Este proyecto de ley de Zonas Económicas viene a regular parte de lo que está haciendo la Ley Antibloqueo y el Centro Internacional de Inversiones Productivas, que nace con esa Ley y que busca la promoción, búsqueda, e incentivo de la inversión nacional e internacional productiva en Venezuela.

—Usted sugiere que en Venezuela existe seguridad jurídica para invertir.

—Primero, la Constitución permite que la actividad privada se ejerza. Una condición natural. Además, hemos visto que la voluntad política ha permitido el diálogo, las conversaciones y establecido metodologías encaminadas a generar confianza para ambos sectores. Aquí lo hemos visto: tú has visto que han comenzado a remodelar clínicas, han nacido nuevos supermercados, bodegones, que han venido algunas pequeñas fábricas. Eso va generando el piso para que otros inversionistas vengan.

—También se observa que el venezolano usa ahora más el dólar en operaciones comerciales.

—Desde Fedeindustria lo vemos positivo que hayamos utilizado el dólar como válvula de escape. Recordemos que fue la Asamblea Nacional Constituyente en el año 2018 que derogó la Ley de Ilícitos Cambiarios y eso permitió que le quitara la presión a la economía y que cualquier moneda extranjera pueda ser utilizada en Venezuela, aunque la moneda de curso legal sigue siendo el bolívar.

—Hay una convivencia dólar-bolívar.

—Tú lo ves, que muchas veces, hoy día es necesario, que no había pasado, es necesario vender dólares para pagar impuestos. Tú tienes que vender dólares para pagar el Saime, para pagarle al Ejecutivo o al Estado. Tú has requerido utilizar los bolívares. Antiguamente nadie quería tener bolívares y mientras la tasa representativa del dólar sea más o menos estable, la gente se queda en bolívares. Aquí no hay venezolano gafo. Aquí todos los venezolanos utilizan el dólar para resguardar su capital y su patrimonio.

—¿Cuál es el futuro de la pequeña y mediana industria a la luz de todo este contexto?

—La pequeña y mediana industria tiene un rol fundamental y ahorita ese rol es participar activamente en el Consejo
Nacional de la Calidad donde podemos demostrar que lo hecho en Venezuela tiene calidad. Donde vamos a fomentar el uso de laboratorios técnicos para poder conocer la calidad de los productos y poder demostrárselo a los consumidores. Esos laboratorios nos van a permitir que tengamos controles de calidad de aquellas materias primas que recibimos. El Consejo Nacional de la Calidad va a incluir a las universidades.

—¿Cuántas pequeñas y medianas industrias existen actualmente en Venezuela?

—Más de 40 mil pequeñas y medianas industrias a nivel nacional y, como te dije al principio, el mes pasado nacieron 1.100 emprendedores; este mes van a seguir naciendo porque estamos recibiendo solicitudes a través del Congreso Bicentenario de los Pueblos, del capítulo de emprendedores. Tenemos articulación en los 335 municipios del país donde estamos recibiendo y acompañándolos (a emprendedores) para la constitución de las empresas, permisería sanitaria e inclusive las reservas de nombres de marcas; una cosa interesante porque estamos rescatando la propiedad intelectual.

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