Comunidad mapuche de La Unión entabla demanda contra ONG norteamericana The Nature Conservancy (TNC) para recuperar terreno ancestral

La demanda de reivindicación fue presentada tras un levantamiento histórico realizado por antropólogos, en el que se pesquisaron antecedentes que demostraban la presencia de un territorio que tiene el título de ancestral y que ha sido destinado a la realización de ritos hacia el Ngen Chiway de Heicollo

Por Rodrigo Gallardo

Desde el año 2017, la comunidad Pumanque-Lafquen, ubicada cerca de la ciudad de La Unión,en el territorio sur de la Región de Los Ríos, se ha visto afectada por la querella interpuesta por la ONG norteamericana The Nature Conservancy (TNC) en contra de la Werkén de esta comunidad, Fresia Caman Zapata, por una supuesta usurpación del Fundo Fresia, un terreno que está en poder de TNC.

Sin embargo, recientemente la causa dio un giro luego que la comunidad presentara una demanda de reivindicación territorial en contra de Woodland Development , representante de TNC en Chile, para la devolución de una zona que los mapuches han usado por generaciones para la realización de ritos hacia el Ngen Chiway de Heicollo, según indicó a El Ciudadano Fresia Caman, quien también es presidenta y representante legal del parlamento Cunco.

La demanda de reivindicación fue presentada tras un levantamiento histórico realizado por antropólogos, en el que se pesquisaron antecedentes que demostraban la presencia de un territorio que tiene el título de ancestral.

Orietta Llauca, abogada defensora de Fresia Caman y del parlamento Cunco, explicó que la causa adquirió un carácter civil que actualmente tiene a la querella original suspendida hasta que se resuelva la causa interpuesta por la comunidad mapuche.

Para la comunidad de Pumanque-Lafquen, esta situación ha sido significativa para la recuperación del terreno que todavía se encuentra bajo la administración de Woodland.

“El valor del Ngen Chiway es tremendo, los Ngen son muy importantes en la Futahuillimapu y para nuestro territorio ese es el más importante, es el encargado de que a nosotros no nos falte nada y del bienestar de nuestra comunidad», destacó Caman.

Matonaje por parte de TNC

Incluso antes de la querella, distintas comunidades de la zona han acusado el trato agresivo por parte de TNC hacia estas mismas al negarse a colaborar con la ONG.

En el Caso de Caman, la situación se ha vuelto más dura tras la querella interpuesta. “Siempre fueron despectivos, incluso representantes del TNC al hablar conmigo se referían a las comunidades como delincuentes, sin reconocer que estábamos en presencia de representantes de pueblos originarios”, relató la abogada Llauca.

Caman coincidió con esta apreciación y se refirió a la reticencia que tiene la ONG para reconocer a las comunidades mapuches como iguales en la protección del medio ambiente.

«Tienen un discurso del tipo que si no trabajábamos con ellos no estábamos protegiendo el medio ambiente. Siempre me decían que por culpa nuestra se ponía en riesgo todo el cuidado de la selva costera valdiviana», señaló.

Este tipo de situaciones también se hicieron evidentes al momento de dialogar soluciones. Según acusan desde la comunidad, TNC proponía un acuerdo donde se le permitiría al pueblo mapuche un permiso anual para hacer sus ceremonias.

 “Claramente eso era algo inaceptable para doña Fresia y su comunidad al ser un territorio en reivindicación por parte de la nación mapuche”, indicó Llauca.

A juicio de la abogada toda esta situación responde a una política de amedrentamiento al negarse a firmar un convenio de buenas prácticas que le permitiría a Woodland mantener los subsidios que reciben.

 «A través de detectives llegaban a tu casa, donde los dirigentes por miedo a no tener que andar en tribunales, firmaban que te llevabas bien con ellos y que te ayudan. Yo fui la única persona que fue a juicio porque me negué a firmar este convenio”, indicó la Werkén.

Las trabas judiciales

Incluso antes de la demanda, el marco legal ha perjudicado la causa territorial mapuche, específicamente con los derogamientos que el Estado de Chile hace a través del saneamiento de ciertas leyes, entre ellas, el decreto 2006-95 y la Ley de Propiedad Austral.

“Son entregas que el estado chileno ha hecho inicialmente a particulares, que después se van traspasando de unos a otros, con el fin de obstaculizar la reivindicación territorial mapuche”, explicó Llauca

Sin embargo, los tribunales también han sido un reflejo de las trabas del sistema hacia la causa mapuche.

 “La representante que te otorga la ley no tuvo ninguna intención de que nos conociéramos o siquiera escuchar mi versión. La PDI también hacía comentarios sobre que mejor firmara el convenio para evitarme problemas o que para que queríamos más si ya teníamos el pedacito de tierra en el que vivimos”, acusó Fresia Caman.

La abogada defensora de la Werkén recordó que la regla general ha sido que los tribunales siempre resuelvan estos casos en contra, buscando resquicios legales y a veces con un trato discriminatorio y descarado por parte de los jueces.

“Durante estos 9 años que he sido abogada, los tribunales siempre se han esmerado en excluir lo suficiente como para fallar en contra del mapuche. Forman parte de la estructura racial con la que el pueblo mapuche ha tenido que lidiar”, planteó.

Por ello, es que desde el equipo jurídico de la comunidad Pumanque-Lafquen están considerando otras alternativas que por el momento han decidido mantener en secreto. “Si bien, nosotros presentamos esta demanda, esta es parte de otra estrategia que necesitaba presentar una demanda para tener éxito”, señaló Llauca

Desde la comunidad Pumanque-Lafquen estiman que el fallo de la demanda de reivindicación territorial en contra de Woodland podría llegar en un mínimo de cinco años.

Frente a este escenario, desde la defensa mapuche no descartan que un posible cambio constitucional pueda favorecer su causa.

 “Vamos a defender nuestras tierras no solo por nosotros sino por todos los que recorren esta mapu», aseguró Fresia Caman.

Compártelo

Comentarios