Se cumplen dos años del asesinato de Camilo Catrillanca: un crimen que despertó a Chile, pero que sigue impune

La muerte de Camilo despertó a distintos sectores, parte del movimiento estudiantil, organismos de derechos humanos, comunidades de pueblos originarios, organizaciones políticas que salieron a repudiar y denunciar esta nueva agresión hacia el pueblo Mapuche.

Este sábado 14 de noviembre se cumplen dos años del asesinato del joven mapuche Camilo Catrillanca, quien recibió un disparo de Carabineros al interior de la comunidad de Temucuicui, en la comuna de Ercilla, bajo el operativo policial llamado “Comando Jungla”.

El comunero de 24 años de edad iba a bordo de un tractor con un adolescente de 15 años cuando recibió un impacto de bala en la cabeza.

La muerte de Camilo despertó a distintos sectores, parte del movimiento estudiantil, organismos de derechos humanos, comunidades de pueblos originarios, organizaciones políticas que salieron a repudiar y denunciar esta nueva agresión hacia el pueblo Mapuche, mientras tanto, desde el Gobierno y sectores de derecha entregaron un rotundo apoyo a Carabineros.

Se orquestó un montaje que buscaba justificar el actuar de los policías involucrados, el cual, el cual contó con el respaldo del Ejecutivo y en especial del ministro del Interior de la época, Andrés Chadwick, y la propia institución de Carabineros, mediante el Director General del momento, Hermes Soto Isla.

Se dijo que no había imágenes, se acusaron enfrentamientos, se vinculó a Catrillanca con un robo, entre otras hipótesis que se fueron desvaneciendo, y dejando claro que dentro de Carabineros se intentó encubrir el crimen. Las imágenes conocidas posteriormente revelaron que Catrillanca iba de espalda a los uniformados, desarmado, y no había cometido ningún delito por el cual se le tuviera que perseguir.

La rabia e indignación se acrecentó al publicarse el video del asesinato, donde se desmintió totalmente la versión de Carabineros y cuando se dio a conocer que Carabineros dio las instrucciones de destruir las grabaciones del operativo policial, todo esto luego de que Hermes Soto, el ex comandante en jefe de la policía, dijera a la prensa que esos videos no existían.

De este modo, se desarrollaron masivas e intensas movilizaciones a nivel nacional, acompañadas de enfrentamientos con Fuerzas Especiales de Carabineros, que exigían justicia para Catrillanca, junto al procesamiento judicial de los responsables del montaje y el asesinato del comunero.

Este hecho se sumó a la crisis que venía arrastrando la institución por medio de diversos casos de corrupción como el recordado Paco Gate, así como el gobierno de Sebastián Piñera con su política represiva y el aumento de la militarización en La Araucanía.

El asesinato de Catrillanca se convirtió en un símbolo de la violencia policial contra el pueblo mapuche. 

Al respecto, la académica del Instituto de Asuntos Públicos de la Universidad de Chile, Verónica Figueroa Huencho, comentó que este caso tuvo una gran relevancia social dado los hechos que dejó al descubierto.

“Si bien las denuncias por el uso de la fuerza excesiva, de la militarización de la Araucanía, de los constantes allanamientos a las comunidades vienen desde hace muchas décadas, y estoy hablando desde el retorno a la democracia, por lo menos desde mediados de los 90 hasta la fecha, yo creo que el asesinato de Camilo Catrillanca evidenció no solamente que esa brutalidad existía y que muchos ponían en entredicho, sino también evidenció cómo una institución pública como Carabineros, que tiene el mandato del Estado de resguardar el orden, la seguridad del Estado, no solo actuaba con brutalidad, sino también en base a la falsificación de información”, explicó, citada por Radio Universidad de Chile.

Dos años en espera de justicia

El juicio por el asesinato de Camilo Catrillanca se volvió a retomar a finales de octubre. Sin embargo, la familia del comunero ha manifestado que existe poca disposición y transparencia en el proceso.

“El Tribunal creo que está tapando muchas verdades y podría uno también decir que están participando en el montaje. No dejaron a los periodistas ni siquiera sacar una foto y eso para nosotros es un daño (…) Uno puede decir que no están siendo transparentes porque ellos están buscando la forma de proteger más a los carabineros que la vida de nuestra gente”, señaló Marcelo Catrillanca, padre de Camilo.

Sin embargo, también tuvo palabras de agradecimiento para las diversas comunidades que se acercaron a manifestar la exigencia de justicia.

“Hoy día tenemos que agradecer a la gente de las comunidades, porque no es solamente la comunidad de Temucuicui. Ojalá pueda haber más conciencia en la sociedad de que lo único que nosotros exigimos es justicia”, dijo citado por La Izquierda Diario.

A dos años desde el asesinato de Camilo Catrillanca, el Estado Chileno y el gobierno de Sebastián Piñera continúan con su política represiva al Pueblo Mapuche, y sin atender las necesidades de las comunidades originarias.

En tanto, más de 2 mil presos políticos de la revuelta se encuentran en prisión preventiva, con arresto domiciliario o están siendo condenados, mientras los efectivos de la Policía siguen agrediendo con total impunidad.Más del 85% de los carabineros acusados por violaciones a los derechos humanos han quedado sin ninguna sanción.

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