Un nuevo incidente de turistas que ignoran las normas de conservación en el Parque Nacional Torres del Paine ha generado indignación en redes sociales y reavivado la discusión sobre el impacto del creciente flujo de visitantes en áreas silvestres protegidas.
Un grupo de personas fue sorprendido nadando en un sector prohibido del parque, acción que fue registrada y denunciada por una funcionaria de la Conaf , quien confrontó a los infractores.
El suceso captado en un video que fue,compartido en redes sociales muestra la resistencia de los bañistas chileno-australianos a acatar la advertencia.
La joven que grabó las imágenes —identificada como trabajadora del parque— se acercó a los turistas para recordarles la normativa, pero recibió una respuesta de rechazo.
“Nada que ver que nos caguís la onda”
En el video, que rápidamente se viralizó en redes , se observa a varias personas sumergidas en el agua mientras la autora de la grabación señala: “Está ahí, a la vista de todos, a menos de dos metros de esta situación, pero aun así podemos ver a estos personajes haciendo lo que quieren, como si se tratase de un balneario y lo peor es que se indignan por qué las llaman la atención”.
La respuesta de uno de los infractores, captada de fondo en el video fue desafiante: “Yo encuentro nada que ver que nos caguís la onda si lo estamos pasando bien”, afirmó, al tiempo que indicó que solo se habían metido al agua durante “30 segundos”.
Sin embargo, admitió que estaban al tanto de que cometían una falta.
“Si sabemos que no se puede”, dijo, argumentando que estaban “pasando bien”.
CONAF llama a respetar la normativa
Al ser consultado por el canal Meganoticias, el Director Regional (s) de la Corporación Nacional Forestal (CONAF), Michael Arcos, se refirió al incidente y reforzó el marco regulatorio del parque. Arcos explicó que los espacios “no están habilitados como balnearios” y que el objetivo de la prohibición es la “preservación de los ecosistemas en su condición más original”.
CONAF, organismo a cargo de la administración del parque desde su creación en 1959, mantiene un cuerpo permanente de guardaparques desde 1975, cuya misión es proteger la biodiversidad y los recursos naturales del área. Sin embargo, el aumento exponencial de visitantes —que superó los 650.000 en 2024— plantea desafíos logísticos y de fiscalización.
El turismo en auge y sus riesgos en Torres del Paine
Según datos de la Asociación de Hoteles y Servicios Turísticos de Torres del Paine, el 65% de los visitantes en 2024 fueron turistas internacionales, lo que refleja el atractivo global del parque. Se estima que la cifra aumentará en 2025, continuando una tendencia alcista que comenzó a principios de siglo, cuando el parque recibía alrededor de 100.000 visitantes anuales.
Torres del Paine, declarado Reserva de la Biosfera por la Unesco en 1978, abarca 227.298 hectáreas entre la Cordillera de los Andes y la estepa Patagónica. Su valor ecológico es incalculable: alberga 14 tipos de ecosistemas, más de 250 especies vegetales, fauna nativa como el guanaco, el puma y el zorro, y más de 100 aves, incluido el cóndor andino y el águila mora.
No obstante, el éxito turístico conlleva amenazas. En 2020, CONAF y la Unesco publicaron el libro “Reserva de Biosfera Torres del Paine: Desafíos de un nuevo territorio”, que detalla los riesgos asociados al cambio climático, incendios forestales, deforestación y, críticamente, al impacto antrópico por el incumplimiento de normas en este parque que conserva 14 tipos de ecosistemas y más de 250 tipos de vegetales; una fauna autóctona única como el guanaco (un símbolo ancestral del parque), pumas y zorros, especies amenazadas en la mayoría de rincones de la Tierra, y más de 100 tipos de aves como el cóndor andino o el águila mora.
El incidente grabado en Torres del Paine trasciende un simple llamado de atención. Es un síntoma de un desafío mayor: cómo preservar un ecosistema único frente a una presión turística creciente. Mientras CONAF reitera la importancia de las normas, y la joven del video concluye con frustración: “Lo peor es que se indignan por qué las llaman la atención”, surge la interrogante de si la conciencia colectiva logrará imponerse a la tentación de “pasarlo bien” a cualquier costo.

