Iniciativa, liderada por el Laboratorio de Ecología de Paisaje de la Universidad de Concepción, concretó avances hacia la conservación integrada y recuperación de bosques de hualo, ruil y roble de Santiago, entre las regiones de Valparaíso y el Biobío.
Revertir la tendencia hacia la desaparición de los Nothofagus, especies arbóreas esenciales en la ecología de los bosques del hemisferio sur. Desde el 2022, el proyecto “Conservación y Restauración de las especies amenazadas de Nothofagus en América del Sur” se trazó este objetivo, para enfrentar las problemáticas derivadas de factores como cambio de uso de suelo, sobreexplotación del bosque nativo, urbanización, plagas, incendios y cambio climático, entre otros. Todos estos aspectos, contribuyeron a fragmentar y destruir los hábitats de Nothofagus alessandrii (ruil), N. glauca (hualo) y N. macrocarpa (roble de Santiago), entre las regiones de Valparaíso y del Biobío.
A través de financiamiento internacional otorgado por la Fundación Franklinia de Suiza, el proyecto articula esfuerzos de la Universidad de Chile, Instituto Forestal (INFOR), Universidad Católica del Maule, Universidad de Talca, INIA sede Intihuasi, Club del Árbol de Talca, y el Botanic Gardens Conservations International (BGCI) desde Inglaterra, que trabajaron para revertir procesos de degradación y promover la conservación de las especies de Nothofagus en Chile. Todas estas instituciones, estuvieron lideradas por la Universidad de Concepción, a través del Laboratorio de Ecología de Paisaje.
El director de esta entidad y académico Dr. Cristian Echeverría Leal, señala que «para la UdeC, dirigir esta iniciativa ha sido una forma concreta de poner la ciencia al servicio del territorio. Probamos que es posible reducir las amenazas, avanzar hacia la conservación integrada y recuperar bosques de hualo, ruil y roble de Santiago, al mismo tiempo que generamos conocimiento, formamos estudiantes y articulamos actores. En el largo plazo, esto significa que no solo dejamos sitios piloto, sino una hoja de ruta para escalar estas acciones y construir paisajes más seguros, biodiversos y resilientes para las comunidades.”
Conservación
Fredy Mora Poblete, Ingeniero forestal y académico de la Universidad de Talca, cometa que “uno de los aportes centrales fue establecer lineamientos genéticos para la colecta de semillas, considerando distancias mínimas entre árboles semilleros, patrones de dispersión de polen y el grado de estructuración genética de las poblaciones. Estos criterios permiten reducir el riesgo de endogamia y aumentar la viabilidad genética de las futuras generaciones, tanto en viveros como en programas de restauración”.
“Paralelamente, la información genética se integró al diseño de acciones de conservación in situ, apoyando la priorización de sitios para restauración ecológica y refuerzo poblacional. En este sentido, la genética no se trabajó de manera aislada, sino como una herramienta aplicada para decidir dónde conservar, qué material utilizar y cómo maximizar el impacto de las acciones en terreno, especialmente en un contexto de cambio climático, incendios forestales y pérdida acelerada de hábitat”.
Resultados
El proyecto identificó amenazas como la degradación por ganado, la tala ilegal, los incendios y la sequía extrema, especialmente en poblaciones del norte. De igual forma, se evaluó el estado y estructura en 19 sitios de muestreo con presencia de las especies objetivo N. alessandrii, N. glauca y N. macrocarpa.
Entre 2023 y 2025 se recolectaron 13,42 kg de semillas, cubriendo el 71% de las poblaciones identificadas genéticamente. Se iniciaron acciones de restauración en 4 sitios, se caracterizaron 5 sitios degradados y 7 ecosistemas de referencia. Además, se aplicaron enfoques diferenciados en los distintos sitios, enfocándose en regeneración natural asistida y control de especies invasoras.
Treinta y siete especies, distribuidas en 7 países del hemisferio sur, componen al género Nothofagus, que tienen una importancia particular en el sur de Chile y Argentina, donde se encuentra en una amplia gama de entornos. Además, desempeñan un papel fundamental, creando hábitats para una gran diversidad de flora y fauna, contribuyendo al desarrollo de comunidades rurales y procesos cruciales, como la formación del suelo, el ciclo de los nutrientes, almacenamiento de carbono y regulación de los flujos de agua dentro de las cuencas andinas, entre otros.
La lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), revela que las tres especies de Nothofagus amenazados en Sudamérica, sólo existen en Chile; Nothofagus alessandrii (ruil), en peligro, N. glauca (hualo) y N. macrocarpa (roble de Santiago), en estado vulnerable.
En el contexto del proyecto “Conservación y Restauración de las especies amenazadas de Nothofagus en América del Sur”, se seguirá en colaboración con actores locales y comunidades. De la misma forma, a mediano plazo se pretende incorporar a otras instituciones, con el objetivo de contribuir a la implementación de políticas públicas en conservación de especies de Chile.

