El secretismo en Puebla: El Yunque

Se habla de que militantes del partido Acción Nacional son miembros de el Yunque y aunque algunos lo han negado, es innegable que la organización existe

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El secretismo en Puebla: El Yunque

Autor: El Ciudadano México
08/08/2021

Por Flor Coca Santillana

Hace muchos años, un amigo mío que venía de la hoy Ciudad de México me dijo: Los poblanos son conventuales, guardan todos sus secretos en los muros de los conventos.

No me gustó su comentario y pensé que no, que no era así. Reflexioné algún tiempo después y creo que efectivamente, hay un sector de la sociedad poblana que guarda esos secretos.

Quienes vivimos en Puebla sabemos, que, en nuestra ciudad capital, hay un sector muy importante de la ultraderecha poblana que tiene poder económico, ha fundado escuelas y universidades, y participa de la política. Esa ultraderecha, ha formado una sociedad secreta llamada el Yunque.

El periodista y escritor, Nicolás Dávila Peralta, ha investigado a fondo esta institución del yunque y aunque se cree que los Jesuitas son una de las órdenes católicas más abiertas, el investigador afirma lo contrario:

“Uno de los principales impulsores de esta mafia secreta ultraderechista fue el jesuita Jesús Martínez Aguirre, que a finales de los años 30 llegó a Puebla para transformar al Colegio del Sagrado Corazón en Instituto Oriente. Ahí creó las primeras células de esa organización secreta que se llamaría, a mediados de los 50, El Yunque, y que daría origen a tres organizaciones ultraderechistas: el Frente Universitario Anticomunista, el Movimiento Cristianismo Sí y el Movimiento Universitario de Renovadora Orientación”.

Nicolás Dávila Peralta, periodista y escritor

Agrupaciones de ultraderecha

Estos movimientos, liderados por el Yunque, sostuvieron una guerra abierta contra todo lo que significara cambio, progreso, democracia. Uno de los ideólogos de esta organización, Manuel Díaz Cid, afirmaba que su objetivo principal era defender la religión católica de sus adversarios, encabezados por los comunistas, además de los masones y el pueblo judío. Y “establecer el reino de Dios en la tierra”.

Díaz Cid junto con Ramón Plata Moreno, fueron quienes idearon la estructura y la forma de operar de la organización secreta, reclutando jóvenes que fuesen profundamente católicos y convencerlos de que el peligro se cernía sobre Puebla y el país ante el avance del comunismo y los judíos, que eran sus principales enemigos a vencer.

Este adoctrinamiento no consistía solamente en el convencimiento, sino en tratar de terminar con el avance de la izquierda en la Universidad Autónoma de Puebla y los movimientos sociales que en los años sesenta luchaban por sus demandas. Los estudiantes de la universidad pública participaban apoyando estos movimientos y esto desencadenó una serie de enfrentamientos y manifestaciones masivas de apoyo o rechazo a los dos frentes. Los FUAS y los CAROLINOS. Los fuas, anticomunistas y los carolinos, liberales.

En 1961, en abril, después de una manifestación en contra de la invasión a Bahía de Cochinos y de apoyo a Cuba, las fuerzas policiacas reprimen a los participantes. El 24 de abril del mismo año hay una marcha en el zócalo de Puebla para repudiar el comunismo. En la Universidad Autónoma se desconoce al rector Armando Guerra, protector de los FUAS y se nombra rector al Dr. Julio Glóckner Lozada.

Entonces responde el clero poblano apoyando a la ultraderecha y cita a una manifestación enfrente de catedral para denunciar “la blasfemia comunista”. Y es que Octaviano Márquez y Toriz, arzobispo de Puebla desde 1950 hasta su muerte ocurrida en 1975, fue un furibundo defensor de la derecha. En Puebla comienzan a tejerse leyendas negras acerca de la universidad con pintas en contra de la institución en la ciudad, afirmando que la universidad era un nido de prostitución y droga.

Contra la «blasfemia comunista»

Después de golpizas callejeras en contra de los “rojos”, se polarizan las acciones y un grupo de estudiantes se dirige al Colegio Benavente, católico, para protestar por la golpiza a uno de sus compañeros. Todos los vidrios de la escuela terminan hechos pedazos en el piso.

Es hasta 1963 que, con los cambios en la ley orgánica de la universidad, se impide la injerencia del estado en la misma. Mientras tanto en el país sigue avanzando el Yunque, que ahora con el MURO (Movimiento Universitario de Renovadora Orientación), se extiende a la Universidad Nacional Autónoma de México, para continuar con su labor.

Fue en 1973, cuando finalmente los FUAS son expulsados y fundan su universidad: la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla. Ahí, fue precisamente el ideólogo del Yunque, Manuel Díaz Cid, quien trabajó hasta su muerte en esta institución como docente e investigador, además de dirigir la escuela de Ciencias Políticas.

Aun con todo lo difícil que fue descubrir que efectivamente existía el Yunque y que se aceptó por parte de Díaz Cid, la organización no ha perdido su influencia en el país. “Continúa alcanzando el poder económico, político y religioso, además, una de las principales manos que está detrás de la organización que fue secreta, es el cardenal Norberto Rivera Carrera”, dice el periodista y escritor Nicolás Dávila. Autor de Entre la fe y el poder. Las Santas batallas: la derecha anticomunista en Puebla. Tinta roja, entre otros.

Se habla de que militantes del partido Acción Nacional son miembros de el Yunque y aunque algunos lo han negado, es innegable que la organización existe y que algunos miembros de la jerarquía católica y militantes del PAN participan en ella y no cejarán en su lucha por impedir los cambios que beneficien a quienes no comparten sus ideas.

Verano de 2021


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