En una escalada de las tensiones globales, mediante un operativo conjunto de la Guardia Costera y el Ejército de Estados Unidos (EE.UU.) se llevó a cabo la incautación del tanquero petrolero ruso ‘Marinera’ en aguas internacionales del Atlántico Norte.
El incidente, confirmado por el Comando Europeo de EE.UU. y denunciado enérgicamente por Moscú, se desarrolló en medio de fuertes condiciones climáticas y ha generado delicada situación diplomática.
Según informó inicialmente la agencia rusa RT, citando una fuente en el lugar, se registró el “abordaje al tanquero ruso ‘Marinera’, que se encuentra en el Atlántico Norte»,
A la par, imágenes difundidas mostraron a un helicóptero militar operando a escasa distancia del buque mercante.
La agencia Reuters, por su parte, obtuvo la confirmación oficial de dos funcionarios estadounidenses, quienes detallaron que “la Guardia Costera y el Ejército de EE.UU. llevan a cabo un operativo para incautar el petrolero”.
Horas más tarde, el Comando Europeo de EE.UU. (EUCOM) emitió un comunicado confirmando “la detención de la embarcación ‘Marinera’, que anteriormente llevaba el nombre de ‘Bella 1’”, aunque no proporcionó detalles legales inmediatos sobre los fundamentos de la acción.
«El Departamento de Justicia y el Departamento de Seguridad Nacional, en coordinación con en coordinación con el Departamento de Guerra de EE. UU. anunciaron este 7 de enero la incautación de El M/V Bella 1 por violaciones a las sanciones estadounidenses. El buque fue incautado en el Atlántico Norte en virtud de una orden emitida por un tribunal federal estadounidense tras ser rastreado por la USCGC Munro», indicó el texto publicado en redes sociales.
Denuncia de la empresa rusa
La empresa propietaria del buque, la rusa BurevestMarin, había alertado horas antes del intento de interceptación.
“Nuestro buque civil, que no lleva carga a bordo y navega en lastre, está siendo perseguido desde hace tiempo por la Guardia Costera de los Estados Unidos. A pesar de los repetidos intentos del capitán por comunicar la identidad y el carácter civil del buque con bandera rusa, la persecución continúa con la vigilancia aérea coordinada de aviones de reconocimiento P-8A Poseidon de la Armada de los Estados Unidos”, indicó en un comunicado a través de cual expuso la situación.
La empresa advirtió que, según sus fuentes que EE.UU. estaban planeando “interceptar la embarcación próximamente”, e instó a las autoridades de la nación norteamericanas a “actuar con moderación y permitir una resolución pacífica a través del derecho marítimo internacional, en lugar de arriesgar vidas en condiciones de tormenta”.
De acuerdo con la compañía, la embarcación es un buque mercante civil sin carga a bordo y cuya tripulación está compuesta por ciudadanos de Rusia, Ucrania y Georgia.
Ante este escenario, BurevestMarin cuestionó el interés de las Fuerzas Armadas de EE.UU. en llevar a cabo acciones tan peligrosas contra un tanquero civil vacío.

Moscú acusa persecución de EE.UU. a tanque ruso
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia reaccionó con firmeza, declarando que sigue “con preocupación la creciente y desproporcionada atención de la Armada de EE.UU. al petrolero ruso, que está navegando en aguas internacionales del Atlántico Norte”.
La Cancillería rusa proporcionó un dato geográfico crucial para contextualizar su protesta y señaló que “desde hace varios días, un buque de la Guardia Costera estadounidense ha estado persiguiendo al tanquero ruso, a pesar de que se encuentra a aproximadamente 4.000 kilómetros de la costa del país estadounidense”.
En una declaración que refleja las diferencias y tensiones cal, Moscú lanzó una crítica directa a la coherencia de naciones occidentales como Estados Unidos.
“Esperamos que los países occidentales, que declaran su compromiso con la libertad de navegación en alta mar, comiencen a centrarse en sí mismos al implementar este principio”, indicaron en el texto.

