Desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, los demócratas recuperaron ocho distritos que estaban en manos republicanas a través de elecciones especiales.
En un resultado que representa un severo golpe al «trumpismo», la candidata demócrata Chasity Martínez obtuvo una victoria contundente, con el 62% de los votos, en una elección especial celebrada el pasado 7 de febrero en el Distrito 60 de la Cámara de Representantes de Luisiana. Su rival republicano, Brad Daigle, se quedó con el 38% de las papeletas, según los escrutinios completos —aunque aún pendientes de certificación oficial— difundidos por la Secretaría de Estado de Luisiana.
Esta contundente diferencia de 24 puntos porcentuales no solo mantiene el escaño en manos demócratas, sino que representa un giro de 36 puntos respecto al desempeño republicano previo en este territorio, un bastión que Donald Trump había ganado en las tres últimas contiendas presidenciales: 2016, 2020 y 2024.

La elección se convocó tras la renuncia del legislador demócrata Chad Brown en noviembre de 2025, quien dejó su banca para asumir como comisionado estatal de la Oficina de Control de Alcohol y Tabaco.
Aunque la victoria de Martínez no implica un cambio de partido, ya que los demócratas retenían el escaño, el contexto político lo convertía en un trofeo apetecible para el Partido Republicano. El distrito, de perfil predominantemente rural y con una demografía que había sido base firme del apoyo a Trump, era considerado una oportunidad de oro para que el sector conservador avanzara en su objetivo de controlar la legislatura estatal.
Sin embargo, el resultado final dio al traste con estas aspiraciones en el seno del «trumpismo».
Pese a que el bando republicano invirtió tres veces más recursos que la campaña de Martínez, la exconcejal de Iberville logró retener el escaño para su partido.
Desde el Comité de Campaña Legislativa Demócrata, destacaron que aunque fue superada ampliamente en gasto de campaña, logró imponerse a la estrategia republicana, gracias a una movilización territorial sostenida y a la organización de base.
El presidente del Comité, Ken Martin, indicó que Martínez «llevó a cabo una campaña excepcional, centrada en soluciones a los problemas que más preocupan a las familias, desde el aumento del costo de los bienes y servicios básicos, hasta las docenas de hospitales rurales en Luisiana, en riesgo de cierre… todo gracias a Donald Trump, Mike Johnson y los republicanos de Luisiana».
Revés republicano en Texas
El revés republicano en Luisiana se enmarca dentro de una tendencia nacional de resultados adversos para el oficialismo en elecciones especiales.
Apenas días antes, en Texas, el demócrata Taylor Rehmet recuperó una banca en el Senado estatal del Distrito 9, que estuvo en manos republicanas desde hacía más de cuatro décadas y donde Trump también había ganado en 2024.
La victoria, obtenida en una elección especial en el área de Fort Worth, no solo rompe una racha ds de dominio conservador en ese territorio, sino que prolonga una serie de triunfos demócratas sorpresivos en distintos rincones de Estados Unidos desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca en enero de 2025.
Rehmet, un dirigente sindical y veterano militar, logró imponerse por un margen de más de 14 puntos porcentuales a la candidata republicana Leigh Wambsganss.
El resultado constituye un revés directo para el propio presidente estadounidense, Donald Trump, quien había intervenido personalmente en la contienda.
Apenas un día antes de los comicios, el magnate republicano había elogiado públicamente a Wambsganss, una activista conservadora y empresaria, en su red social Truth Social. En una publicación, la calificó como «una GRAN candidata» y afirmó que contaba con su «respaldo total y absoluto».
En otro mensaje, instó a los texanos a votar y describió a la republicana como una empresaria exitosa y una «increíble simpatizante» de su movimiento «Make America Great Again» (“América, grande otra vez”).
Sin embargo, tras la derrota, Trump optó por deslindarse rápidamente. «No estoy involucrado en eso. Es una contienda local de Texas», declaró a la prensa.
Victorias demócratas y derrotas republicanas
Desde el regreso de Trump a la Casa Blanca en enero de 2025, los demócratas han logrado recuperar al menos ocho distritos legislativos estatales previamente en manos republicanas, mientras que el oficialismo no ha podido revertir ni una sola de esas pérdidas hasta la fecha.
El resultado adquiere una dimensión simbólica aún mayor por el contexto de tensión institucional en el que se produce. La derrota llega después de que el propio presidente Trump llamara públicamente a “nacionalizar” las elecciones legislativas de mitad de período previstas para noviembre de 2026, una propuesta radical que busca federalizar el control de los comicios y que fue rechazada de plano incluso por autoridades republicanas, quienes argumentaron que la Constitución estadounidense reserva a los estados la administración de los procesos electorales.

