Óptica WikiLeaks (IV): Los manuales de los oscuros tratos en la cárcel de Guantánamo

Dos caras: la defensa de los «Derechos Humanos» frente a la comunidad internacional y la aniquilación de ellos dentro del centro de detención de Guantánamo. Eso fue lo que dejó en evidencia el portal Wikileaks cuando en diciembre de 2007 publicó unos manuales del Ejército de Estados Unidos.

En esos documentos, que no eran clasificados pero tampoco estaba previsto se hicieran públicos, se detallaban los procedimientos que los soldados estadounidenses ejecutaban contra los prisioneros de esa cárcel y, entre ellos, los verbos que menos figuraban era «vigilar» o «cuidar».

Gran parte del contenido de uno de ellos se refiere a los Procedimientos Operativos Estándar (SOP) para el Camp Delta de Guantánamo en 2004. Contiene unas 250 páginas y ofrece una descripción detallada de las condiciones en el campamento, reseñó el portal fundado por el australiano Julian Assange.

Las torturas estaban estipuladas en los manuales. Foto. Web.

En ambos manuales se reveló que Washington implementó una política de negación y restricción del acceso al Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) para evaluar la situación de los grupos de detenidos.

Un ejemplo fue que durante las dos primeras semanas de detención los acusados tenían prohibido reunirse con el CICR o el capellán.

Adicionalmente, se abordó en ellos las disposiciones de salud mental de los detenidos y se dejó constancia de que ya para 2004 la enfermedad mental era un problema grave en los campamentos.

«Una sección ampliada sobre el suicidio indica que se estaba convirtiendo en una preocupación creciente en el campamento«, contó Wikileaks. 

Los horrores escritos en el manual de 2003 no disminuyeron en el del año siguiente. Estas son algunas de las duras realidades descritas en el documento de 2014:

  1. Había un número significativo de hombres con tuberculosis en el campamento.
  2. Se ordenaba el uso de perros para intimidar a los prisioneros.
  3. Se prohibía leer libros sobre geografía, materiales de instrucción en inglés o diccionarios.
  4. A los guardias no se les permitía discutir asuntos de actualidad con o cerca de los detenidos. Tampoco podían enseñarles canciones.
  5. Los detenidos no podían hacer contacto visual con «visitantes distinguidos».
  6. Aunque se decía que los cortes de cabello forzados ya no eran un castigo, los «barberos» se presentaban durante las búsquedas y las acciones de la Fuerza de reacción inmediata.

Obama prometió cerrarla pero no cumplió. Foto: Web.

Para hacer la publicación de estos manuales, Wikileaks trabajó de la mano con cuatro abogados, quienes fueron los que hicieron el análisis de ambos documentos y los compararon.

Ellos fueron Emi Maclean (abogada del Centro de Derechos Constitucionales <CCR>), el co-consejero Marc Falkoff (profesor de derecho en la Escuela de Derecho de Northern Illinois University), Rebecca Dick (abogada en Dechert LLP) y Elizabeth Gilson (practicante privada).

«Después de la publicación del manual de 2003, el Pentágono afirmó que fue reemplazado y que las preocupaciones planteadas ya no eran válidas. Lo que vemos en el manual de 2004 es más de lo mismo: una prisión que se estaba deteriorando rápidamente e intentaba protegerse mediante relaciones públicas de gran alcance sin ningún cambio significativo en las políticas», dijo MacLean al momento de la publicación.

El CCR se dedica apromover y proteger los derechos garantizados por la Constitución de los Estados Unidos y la Declaración Universal de los Derechos Humanos, se fundó en 1966 por abogados y es una organización legal y educativa sin fines de lucro, refirió WikiLeaks. 

Aunque el cierre de la cárcel de Guantánamo fue una promesa de Barack Obama, nunca llegó a concretarse.

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