La posición pública del presidente estadounidense, Donald Trump, ejerce una presión directa sobre Kiev. Trump ha declarado que es hora de que la guerra termine y que es el presidente ucraniano, Volodímir Zelensky, quien debe aceptar el acuerdo. Su argumento se centra en la asimetría de fuerzas y el cansancio occidental:
- Superioridad rusa: Trump describe a Rusia como «una gran máquina» que sigue avanzando y ganando territorio cada semana, con una enorme capacidad de movilización de tropas que Ucrania no posee.
- Costo para EE.UU.: Critica que Washington ha destinado cientos de miles de millones de dólares a Ucrania y que «no hemos recibido nada a cambio, salvo un precio elevado del diésel», reflejando un creciente malestar por el costo de la guerra.
- Presión directa: Ha llegado a afirmar que Zelensky «tiene que querer poner fin a esta guerra; si no lo hace, creo que será algo muy negativo», y ha sugerido que Ucrania debería tener un nuevo presidente si no logra un acuerdo.
Esta postura ha generado tensiones, y Zelensky ha interpretado públicamente que la administración Trump busca forzar una capitulación de Ucrania, algo que Washington niega.
Las condiciones de Zelensky: garantías de seguridad y no legitimar a Putin
Frente a esta presión, Zelensky ha presentado su propia contrapropuesta, articulada en torno a la idea de que cualquier discusión sobre Ucrania debe contar con Ucrania. Sus condiciones buscan evitar que un alto el fuego se convierta en una simple pausa que beneficie a Rusia.
- Garantías de seguridad «sólidas»: Exige que cualquier fin de la guerra venga acompañado de garantías de seguridad reales para Ucrania, similares al Artículo 5 de la OTAN, que disuadan futuras agresiones rusas.
- Reunión trilateral al más alto nivel: Insiste en la necesidad de una cumbre a tres bandas entre Ucrania, Rusia y Estados Unidos para abordar las cuestiones más espinosas, incluida la territorial.
- Desescalada como primer paso: Propone medidas de fomento de la confianza, como un alto el fuego en el sector energético. Zelensky ha ofrecido detener los ataques ucranianos contra refinerías rusas si Moscú cesa sus ataques a la infraestructura energética de Ucrania.
- Elecciones bajo alto el fuego: Ha planteado la posibilidad de celebrar elecciones en Ucrania, pero solo si Rusia acepta un alto el fuego total de 60 días para garantizar la seguridad del proceso.
La postura de Rusia: paz duradera o victoria militar
Moscú mantiene una posición maximalista y ha rechazado de plano las propuestas que considera insuficientes. Su principal crítica es que los planes occidentales buscan un alto el fuego temporal, no una solución definitiva.
- Rechazo a un alto el fuego simple: El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, ha declarado que un plan que solo contemple un alto el fuego a lo largo de la línea de contacto no aborda «cómo avanzar realmente hacia una paz sostenible a largo plazo». Advierte que cualquier tregua sería violada por Ucrania y sus aliados europeos.
- Consolidación territorial: La condición implícita de Rusia, reflejada en los planes que rechaza, es un alto el fuego en la línea actual del frente. Esto permitiría a Rusia mantener el control sobre la quinta parte del territorio ucraniano que ocupa, aunque no sobre la totalidad de las cuatro regiones que se anexionó en 2022.
- Confianza en la vía militar: Lavrov ha sido explícito al afirmar que, si no hay un acuerdo que les satisfaga, «todo se decidirá por medio de nuestras fuerzas armadas», subrayando su disposición a continuar la guerra.
El estado actual: diplomacia de vaivenes y pocos avances
La semana del 20 de octubre ha sido un ejemplo de esta compleja danza diplomática. El enviado de Trump, Steve Witkoff, se reunió en Oslo con Zelensky para escuchar sus «ideas» y luego viajó a San Petersburgo para transmitirlas al gobierno ruso.
Mientras tanto, la relación entre Washington y Kiev se ha deteriorado por acciones paralelas de Estados Unidos, como la compra de diésel a Rusia y la relajación temporal de algunas sanciones, medidas que buscan contener los precios del combustible de cara a las elecciones de medio mandato en EE.UU..
En resumen, la discusión está estancada en un desacuerdo fundamental sobre la secuencia y el alcance del acuerdo. Trump presiona por un acuerdo rápido, Zelensky exige garantías de seguridad y una reunión al más alto nivel antes de ceder en lo territorial, y Rusia no aceptará nada que no consolide sus ganancias y ponga fin a lo que considera una amenaza occidental en su frontera.
El Ciudadano
*Imagen de referencia creada con IA
