Académico de la Facultad de Ciencias de la USerena, Cristian Araya‑Jaime, recordó que durante el evento de 1997–1998, por ejemplo, el jurel presentó cambios importantes en su distribución, mientras que especies de aguas frías, como la merluza, se desplazaron hacia zonas más profundas. Asimismo, advirtió que podrían registrarse floraciones algales nocivas o varazones.