Irregularidades académicas y malos tratos a los alumnos en el L.E.A

El Liceo Experimental Artístico (LEA), de Quinta Normal, exige al Mineduc (Ministerio de Educación) que intervenga de manera urgente en la administración del establecimiento, debido a una cantidad considerable de anomalías tanto en la parte administrativa como académica


El Liceo Experimental Artístico (LEA), de Quinta Normal, exige al Mineduc (Ministerio de Educación) que intervenga de manera urgente en la administración del establecimiento, debido a una cantidad considerable de anomalías tanto en la parte administrativa como académica. Los apoderados del Liceo, concurrieron el lunes a las dependencias del Mineduc Provincial para exigir que intervenga ante la crisis que hoy tiene a los alumnos almorzando en la vía pública, además de negarles las colaciones que otorga la Junaeb a los becados. Situación que el director del Liceo, Benito Peña Garros, no ha aclarado con los apoderados, por lo que el 19 de noviembre, los padres lograron reunirse en dependencias de una Junta de Vecinos correspondiente al sector en que se encuentra el establecimiento puesto que el director tampoco les autorizó realizar una reunión en dependencias de la institución.

Este sábado 27 de noviembre, los apoderados del LEA en conjunto con el Centro de Padres, realizarán desde las 17:00 horas, una actividad artística cultural, en el frontis del liceo (Mapocho Nº 3885, Quinta Normal) con el fin de “llamar a la Dirección del establecimiento a la cordura, a la reflexión y exigir se esclarezcan todos los puntos que juegan en contra de la educación de excelencia por el que se ha caraterizado este liceo”. La apoderada Sandra Bravo, una de las organizadoras de la jornada, aclara que «esta actividad tiene por objeto exigirle a la dirección, así como a la Corporación, que nos respeten, que los apoderados existimos y vamos a dar la pelea. Esta es la primera de varias actividades que vamos a realizar en pos de la reconstrucción del LEA y de la dignidad de nuestros hijos que acá estudian».

LA ESPERA DESDE FEBRERO A LA FECHA

Después del terremoto del pasado 27 de febrero, los alumnos del LEA fueron acogidos en el establecimiento Abate Molina, donde deben concurrir por media jornada, ya que las dependencias del Liceo Experimental Artístico sufrió graves daños y que hasta hoy la dirección no ha logrado restablecer. Así es que los estudiantes están repartidos en dos colegios, provocando problemas económicos en sus familias, estrés en los alumnos y poca concentración en diversas actividades que deben desarrollar.

Hoy, los estudiantes de uno de los 70 liceos que aún están en manos del Ministerio de Educación y que cuenta con toda la formación artística, se encuentra en precarias condiciones, sin embargo, dice una apoderada que prefiere mantenerse en el anonimato: “si bien el terremoto provocó daños estructurales en el establecimiento, esta situación la viene  arrastrando desde hace muchos años la dirección. Los baños nunca han sido reparados, las salas de clases tampoco, y así nos encontramos con grandes déficit en las instalaciones que hemos reclamado durante mucho tiempo y que el Director del Liceo no ha respondido de manera adecuada”. Pero la situación se ha agravado aún más, con el maltrato reiterado por parte de algunos profesores hacia los alumnos y el cierre abrupto del año escolar que adoptó el director sin informar oficialmente a los apoderados.


EGRESADOS CON REPRESALIAS

El día viernes 12, los estudiantes de 4° medio realizaron una actividad como “ritual de egreso” que ya es parte de la historia del liceo. Este ritual consiste en que los alumnos que van a egresar se coordinan para lanzarse a un pequeño charco de barro (que ellos mismos construyen) donde ponen cabezas de pescado, huevos, etc., todo esto bajo una lógica, asegura el alumno E.T., de juego y sin agresiones. Sin embargo, el director del LEA, enfatiza el estudiante,  «este año desconoció esta actividad y decidió suspender a todos los alumnos de los dos cuartos medios y sólo nos permite ingresar al colegio para rendir los exámenes. No conforme con esta desproporcionada medida, también suspendió la ceremonia de egreso y prohibió a los profesores asistir a cualquier ceremonia que los apoderados pudiesen realizar por cuenta propia”.

Los apoderados concurrieron al establecimiento a aclarar la situación, pero se encontraron sólo con negativas por parte de la dirección, aun cuando llevaban como respaldo una carta enviada por los mismos alumnos ofreciendo las disculpas por lo sucedido y que Peña Garros no aceptó. Así mismo, los estudiantes se acercaron al director del Liceo Abate Molina, que es el lugar donde se realizó esta actividad, y el director les respondió amablemente que “no se preocuparan, que si bien no compartía este tipo de juegos, pensaba que eran jóvenes y que no era nada grave como para adoptar medidas tan intransigentes”. Con todos estos argumentos, el director del LEA se mantiene a firme en no autorizar la graduación e insiste en terminar el año escolar 2010 con los estudiantes alejados del plantel.

Otra apoderada afirma ante esta situación que “el director está haciendo todo este escándalo sin mayores argumentos y, tanto él como el inspector Cancino, se han dedicado a tratar a nuestros hijos como delincuentes tensionando más la situación entre los alumnos, los apoderados y la dirección. Estoy convencida, dice, que esta medida es simplemente porque no quieren realizar la ceremonia por flojera, no les gusta hacer nada que signifique mucho esfuerzo”.

ESAS PEQUEÑAS COSAS

El Liceo Experimental Artístico cuenta con una trayectoria de 63 años y es considerado como uno de los grandes logros educativos al mantenerse bajo la dirección del Ministerio de Educación, aunque fue entregada su administración a una Corporación sin fines de lucro. Es así como llega Peña Garros como director del establecimiento. Si bien, los apoderados insisten en que ha sido un buen colegio y que cuenta con gran reconocimiento por las actividades que ahí desarrollan los alumnos destacados en el área artística, desde hace al menos unos 5 años que este colegio ha ido perdiendo la particularidad de ser artístico de excelencia.

Las irregularidades no han sido pocas y menos aún irrelevantes. Hugo Melo, apoderado del Liceo, asegura que “Hemos buscado miles de formas para llegar a un acuerdo que responda a las necesidades que nuestros hijos necesitan para estudiar y desarrollar sus actividades diarias, no obstante que el director se ha comprometido en reiteradas oportunidades a arreglar todas las exigencias que hemos realizado, nunca ha respondido como esperamos. Es por esta razón que hemos recurrido en diversas ocasiones a instancias superiores, por ejemplo, el Consejo de la Corporación y al mismo Mineduc para que tomen las medidas correspondientes, sin tener hasta hoy respuestas positivas a las diversas demandas planteadas. Nuestros hijos no son delincuentes, nosotros no somos ignorantes y nos hacemos responsables de todo aquello que a nuestros hijos involucre, pero no vemos la disposición de solucionar nada”, remata el apoderado.

Si de irregularidades se trata, algunas de las más graves se encuentran registradas en el procedimiento académico de algunos profesores. Ejemplo de ello, es que los apoderados han denunciado la parcialidad de la profesora de teatro, Winzlya Sepúlveda, quien el 21 de octubre pasado, solicitó a otros alumnos que retiraran la exposición que se había montado en la sala (espacio que debe ser compartido debido a que la infraestructura está destrozada) con los trabajos de práctica de los alumnos de “artes visuales”. Al mover los trabajos, algunos de ellos se cayeron quedando destrozados, situación que se agrava más cuando son actividades que a los alumnos les lleva meses y en ocasiones hasta más de un año en realizar. De este modo, la evaluación se basa sobre un trabajo roto.

Por otra parte, esta profesora perdió el control de la situación y comenzó a gritar a los alumnos, alterando a uno en particular que se encuentra con depresión debido a una enfermedad delicada que sufre su madre, por lo que el joven se encuentra bajo condiciones de estrés,  muy alterado. Dada la situación de gritos y malas palabras, el alumno contestó de igual manera, provocando la ira de la señora Sepúlveda, la que se encargó de solicitar la expulsión del alumno, a lo que el director aceptó sin escuchar los descargos del alumno involucrado y sin atender a las circunstancias personales por las que el  joven atraviesa.

El Liceo ha suspendido en reiteradas ocasiones las clases sin mayores inconvenientes, alterando el aprendizaje de los estudiantes, sin entender que después del terremoto sólo lograron ingresar a clases en abril y ahora suspende a los dos cuartos medios por adelantado, es decir, el calendario escolar no se cumple ni es su forma ni en su modo. Los apoderados reclaman que la excelencia se pierde cuando tienen antecedentes fidedignos en relación a un aumento en el número de repitentes para este año, sin embargo, una de las profesoras les habría contestado en una reunión que “nadie repetiría”, por lo que consideran que acá se está operando bajo un concepto exitista erróneo y no bajo las exigencias académicas que han formado parte del leit-motiv del histórico liceo.

Existen diversos reclamos por esta situación, sin embargo, ella se sigue agravando, a medida que los apoderados comienzan a entregar antecedentes que ya habían expuesto de manera personal al director pero sin lograr obtener respuestas. Un ejemplo de ello es el trato que les da un profesor a los alumnos cuantas veces pueda sindicarlos como “pelafustanes estrafalarios” y en ocasiones de “tontos”. Tanto ha sido la provocación y maltrato que uno de los estudiantes tuvo que ingresar a una terapia con sicólogos para que le ayudaran a elevar la autoestima, pues ya estaba convencido que en realidad “era tonto”, contó la madre del estudiante.

Finalmente, los alumnos comentan sin tapujos que hay un profesor que ya ha sido en varias ocasiones acusado de “acoso sexual”. Una alumna, quien también prefiere mantener el anonimato dice: “Este profesor encargado del área auditiva tiene fama, dentro del alumnado, de ser acosador y de esto se ha informado al director, pero nadie hace nada. No ha abusado sexualmente a nadie, hasta donde sabemos, es decir, no ha habido una relación sexual concreta, pero acosa de una manera que ya todas sabemos que no podemos ir a conversar solas con él por ningún motivo”.

«RESPETO Y DIGNIDAD PARA NUESTROS HIJOS»

El lunes recién pasado, la directiva del Centro de Padres y Apoderados, asistió  a la Oficina Provincial del Ministerio de Educación, para entregar al menos 40 cartas de todos los apoderados que se encuentran enfrentando la crisis más aguda desde que tienen a sus hijos matriculados en este Liceo, en que cada uno denunciaba hechos por todos conocidos y otros que se mantienen dentro del ámbito familiar, fueron recibidos por la señora Lili Orell Padilla, Seremi de educación de la Región Metropolitana, donde por primera vez fueron escuchados y acordaron que el Ministerio intervendría de manera urgente ante esta situación. Orell Padilla, afirmó en la reunión que esta no es la primea vez que se entera de irregularidades en este establecimiento, pero que ya la situación no da para más y que comenzarán a intervenir directamente en el tema para resolver la problemática lo antes posible.

Jessica Figueroa, otra apoderada, expresa: “toda esta situación nos deja tristes y desilusionados. Estamos conscientes que este conflicto podría provocar el cierre de este establecimiento, pero no podemos seguir bajo una administración ineficiente, intolerante, maltratadora, castigadora y de baja calidad formativa-educativa con nuestros hijos. Tanto el director como algunos profesores se amparan en que este Liceo es gratuito y con clases de excelencia, que no podremos encontrar en ninguna otra parte. Hay que pensar sólo en los alumnos que estudian música con clases de Cello, por ejemplo, es impensable que sus padres consigan esas clases gratuitas o con un costo asequible y este ha sido el principal motivo por el cual siempre hemos tratado de llegar a acuerdos con el señor Peña Garros, pero la actitud del director nos deja perplejos y consideramos que esto no da para más. Exigimos no sólo que intervenga el Ministerio de Educación para conseguir que nuestros hijos tengan la ceremonia que corresponde al egreso, sino una evaluación completa, una auditoría tanto económica como de administración, así como también exigimos que evalúen la planta de profesores que imparten clases en las aulas, porque pensamos que esta sería la única manera de sacar adelante el proyecto educativo y que nuestros hijos se desarrollen y estudien en un ambiente sano, respetuoso y con dignidad”.

Por Claudia Molina B.

El Ciudadano

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