Tras la solicitud de renuncia al seremi de Energía de Coquimbo, Fabián Páez, el Gobierno encabezado por José Antonio Kast alcanzó un total de 49 autoridades que han dejado sus cargos en tan solo seis meses.
Según consignaron Emol y El Mostrador su salida se produjo por no cumplir con requisitos académicos exigidos para ejercer su cargo, ya que su título universitario no era apto.
El militante de Demócratas había asumido el puesto el pasado 30 de marzo y en esa ocasión se indicó que era Ingeniero en Minas y titulado en Pedagogía en Educación Técnico Profesional, y contaba con 12 años de experiencia en docencia y administración.
Asimismo, se conoció que se encontraba cursando estudios de Ingeniería Civil Industrial.
Sin embargo, fuentes consultadas por Emol señalaron que la «Contraloría objetó su segundo título, de 10 semestres y en donde necesitaba dos años de experiencia profesional» y tras esto durante la noche del miércoles se materializó la solicitud de renuncia de Páez, cuyo cargo sería asumido de manera subrogante por el actual seremi de Minería, Juan Carlos Salinas Marabolí, para asegurar la continuidad del funcionamiento de la repartición.
Este caso se convirtió en la segunda salida de un secretario regional ministerial en Coquimbo, luego de que en abril se conociera que Viviana Torres Olivares, había abandonado el cargo de seremi del Trabajo y Previsión Social por no cumplir con un requisito académico.
«Mi salida se debe a un aspecto técnico-administrativo detectado en la revisión de antecedentes, relacionado con la acreditación de los semestres de formación profesional exigidos por la normativa vigente para este cargo específico», explicó Torres al informar su renuncia apenas 20 días después de haber asumido el cargo.
Renuncia por confirmar del seremi de Economía de O’Higgins
La cifra de autoridades que habrían abandonado sus cargos en seis meses del Gobierno de Kast podría llegar a 50, de concretarse la renuncia del seremi de Economía de O’Higgins, Juan Carlos Meléndez.
Según consignaron medios como Diario El Marino y Radio Bravo Rengo, con base en declaraciones ofrecidas por el exconsejero regional Lenin Arroyo, la administración del mandatario de ultraderecha habría solicitado la renuncia inmediata de Meléndez Santelices.
Según Arroyo, esta instrucción le habría sido comunicada durante la jornada del pasado miércoles 16 de septiembre a través de la Delegación Presidencial, mientras que el jueves 17 habría recibido la notificación formal directamente desde el Ministerio de Economía.
El exconsejero planteó que la decisión respondió a una evaluación negativa de su gestión y los altos índices de desempleo que registra la Región de O’Higgins. Se refirió a fuentes que señalan que Meléndez «no dio el ancho» frente a la crisis, que desde La Moneda requieren de autoridades con mayor capacidad técnica y comunicacional para enfrentar este tipo de escenarios.
Meléndez había asumido el cargo el pasado 25 de marzo, tras haberse desempeñado como secretario regional del partido Amarillos por Chile en O’Higgins y presentarse como candidato a alcalde por la comuna de San Fernando bajo el alero de Centro Democrático en 2024, obteniendo un 2% de los votos. Durante las pasadas elecciones presidenciales se desempeñó como colaborador en la campaña de Evelyn Matthei (Chile Vamos).
Hasta el momento, la Delegación Presidencial Regional no ha emitido un pronunciamiento para que confirme o desmentir la renuncia de Meléndez como seremi de Economía de O’Higgins.
Sin embargo, esta salida si está contemplada en el registro de la plataforma independiente Renuncias Kast, que contabiliza las renuncias, remociones, cambios de puesto, así como nombramientos no llegaron a concretarse, y actualiza constantemente sus datos a partir de publicaciones de prensa.

De acuerdo con la plataforma Renuncia Kast, en solo seis meses 40 seremis, tres ministras, seis subsecretarios y un delegado presidencial, han abandonado sus puestos dentro de la administración del mandatario de ultraderecha.
Entre los motivos más recurrentes de las salidas de las autoridades destaca el caso de aquellos que debieron renunciar a sus puestos después de dar positivo en test de drogas, mientras que otros acreditaron los requisitos académicos o profesionales o protagonizaron controversias por el contenido de mensajes publicados en redes sociales.
