El embajador de Estados Unidos (EE.UU.) en Santiago, Brandon Judd, sigue causando polémica por sus declaraciones sobre asuntos internos de nuestro país. Esta vez, aunque admitió que la Antártica está fuera de su jurisdicción, cuestionó la reclamación chilena sobre el continente blanco, al afirmar que: “No hay una Antártica que pertenezca a Chile”.
Judd emitió estas declaraciones el pasado martes, durante su participación en un encuentro virtual organizado por la Fundación Chilena del Pacífico. Según consignó La Tercera, el representante de Washington fue consultado sobre el futuro del sistema antártico, la revisión prevista para 2048 y las discusiones relativas al tema de la soberanía, así como por el rol que desempeñará Estados Unidos en ese debate y «si era parte de su misión involucrarse en la materia»
Aunque en un comienzo señaló que era un tema ajeno a sus atribuciones diplomáticas, luego se refirió a las aspiraciones territoriales chilenas.
“Antártica queda fuera de mi jurisdicción, el sistema de tratados de Antártica dice que no hay un territorio que es de un país, por lo tanto no hay una Antártica que pertenezca a Chile”, afirmó en el encuentro.
Asimismo, el representante norteamericano aludió a las pretensiones de Santiago y Buenos Aires, que se solapan en el continente blanco.
“Hay territorio que se dice de Chile y Argentina también dice que es de ellos, por lo tanto hay reclamaciones en disputa en la Antártica y es por eso que existe el sistema de tratados”, planteó, según el medio citado.
Intromisión de Judd en la soberanía nacional en el Estrecho de Magallanes
Estos planteamientos sobre la Antártica pasaron desapercibidas por la controversia que protagonizó Judd al día siguiente al emitir declaraciones injerencistas sobre la soberanía nacional en el Estrecho de Magallanes.
El embajador estadounidense dijo -entre otras cosas- que si Chile quiere «un país que ayude a proteger sus derechos sobre el Estrecho de Magallanes, si quieren todas esas cosas, entonces también tendrán que trabajar con nosotros en los temas que son importantes para nosotros».
Como era de esperar, sus dichos generaron críticas transversales y causaron revuelo tanto en La Moneda como en el Senado, donde su presidenta, senadora Paulina Núñez (RN), junto al vicepresidente de la Mesa, Iván Moreira (UDI), emitieron una declaración cuestionando al embajador Brandon Judd.
«En relación a las recientes declaraciones del embajador de Estados Unidos en Chile, queremos reafirmar que la soberanía de nuestro país no está en discusión ni depende del respaldo, apoyo o reconocimiento de ninguna nación extranjera», indicó la nota de la Mesa del Senado.
«En particular», agregaron los senadores, «respecto del Estrecho de Magallanes y de nuestros derechos soberanos sobre el territorio nacional, Chile no requiere condicionamientos ni autorizaciones externas para defender aquello que le pertenece y que está respaldado por nuestra historia, nuestro ordenamiento jurídico y el derecho internacional».
«Chile mantiene relaciones de cooperación con Estados Unidos y con muchos otros países, pero estas deben desarrollarse siempre sobre la base del respeto mutuo, la reciprocidad y, fundamentalmente, la independencia y soberanía de cada Estado», plantearon en la nota.
Desde el mismo Congreso, el senador del PS, Gastón Saavedra, manifestó que «no podemos seguir permitiendo la intromisión de un embajador en materia de relaciones exteriores, económicas y sociales de nuestro país», recordando que «hemos sido tajantes en exigir una nota de protesta por parte del Estado chileno, a las declaraciones del Embajador de EEUU, Brandon Judd».
En tanto, desde La Moneda, el canciller Francisco Pérez, tras ser consultado sobre los polémicos dichos de Judd, declaró que «podemos defender nuestra soberanía por nosotros mismos, no necesitamos el apoyo de nadie para defender nuestra soberanía, así lo hemos venido haciendo por 200 años. Eso quiero transmitirle al pueblo de Chile, estamos aquí para defender nuestra soberanía y lo vamos a hacer siempre».
Respecto a una eventual nota de protesta por el comportamiento del representante de Washington, el ministro de Relaciones Exteriores aseguró que «es algo que vamos a tener que evaluar (…) cuál va a ser nuestra reacción respecto a sus declaraciones, no descarto nada hasta que no termine la evaluación», indicó.
Imagen: Mediabanco.
