José Antonio Kast profundiza su alineamiento con Donald Trump, tras confirmar su participación en la reunión del Escudo de las Américas convocada el presidente estadounidense, en medio de las advertencias de subordinación por parte de su administración a Washington.
En medio de su gira por Nueva York y su participación en la 81° Asamblea de la Organización de Naciones Unidas (ONU), el mandatario declaró a la prensa que concurrirá a los dos eventos a los que fue invitado por Trump: la cumbre del Escudo de Las Américas, la instancia de coordinación militar y de seguridad propuesta por el magnate republicano a la que la que Chile aún no se ha adherido formalmente; así como a una cena de recepción.
“Son dos situaciones distintas. Una es una recepción que ofrece el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a distintas delegaciones, donde espero poder asistir como Presidente acogiendo una invitación a las distintas delegaciones. Y otra es una reunión a la cual nos han invitado del Shield of America (Escudo de las Américas), a la cual también voy a concurrir”, afirmó Kast en declaraciones recogidas por El Mostrador.
La posible incorporación de Chile a la instancia propuesta por Trump que reúne a una quincena de gobiernos de derecha de países de América Latina —e incluye el intercambio de inteligencia, entrenamientos combinados y apoyo a labores de interceptación marítima, entre otras acciones— ha generado críticas y alertas por parte de distintos sectores sobre el abandono de la histórica autonomía de la política exterior chilena y la posibilidad de ceder la soberanía en materia de seguridad y defensa.
«Yo creo que las señales que ha dado Chile, el gobierno del Presidente Kast, en materia de política exterior, son bastante preocupantes. Chile se ha puesto al servicio, ha mostrado una subordinación bastante vergonzosa al gobierno, al régimen de Trump, y que se ha expresado en múltiples dimensiones», advirtió el diputado Luis Cuello (PC).
El parlamentario condenó que bajo el paraguas del Escudo de las Américas se promuevan ataques a lanchas en el mar Caribe, «donde han matado a personas que no se sabe si eran culpables, si tenían juicio o no tenían juicio».
Ante este tipo de cítricas, el ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, había señalado desde La Moneda definirían una postura oficial durante los próximos días.
En sus declaraciones a la prensa, Kast se refirió a los reparos sobre el Escudo de Las Américas y afirmó que “siempre hemos señalado que cada país tiene sus legislaciones, su soberanía”.
“Esto no interviene en la soberanía de los países, sino que apunta a una coordinación transversal de distintos países para enfrentar este nuevo flagelo para el cual muchas de nuestras naciones no estaban preparadas», sostuvo.
Asimismo, confirmó la realización del encuentro convocado por Trump, que estaba inicialmente programada para ayer lunes y debió ser postergado para poder coordinar las agendas de los 15 presidentes invitados y que se realizaría este martes a las 14:00 horas (Chile).
«Por eso vamos a hacer el encuentro del Escudo de las Américas, en la línea que calcen las agendas de los distintos presidentes y vamos a hacer todos los comentarios que sean necesarios siempre en la línea del combate al narcotráfico, al crimen organizado y al narcoterrorismo”, indicó.
Alineamiento con Trump
Tras la llegada de José Antonio Kast a la Presidencia de Chile en marzo pasado, la política exterior de nuestro país ha mostrado una alineación con los intereses de la administración de Donald Trump.
La Estrategia de Defensa Nacional impulsada por el inquilino de la Casa Blanca ha tratado a América Latina como su «patio trasero», con intervenciones electorales, fraude y amenazas militares en varios países y Chile no ha quedado al margen, pues Estados Unidos exigió cancelar el proyecto del cable de fibra óptica submarino que uniría a China con nuestro país, el cual quedó sepultado por Kast.
Trump impuso aranceles del 10% a amigos y adversarios por igual, incluyendo a Chile y luego aplicó un arancel del 12,5% a exportaciones chilenas como frutas, verduras y salmones, causando pérdidas superiores a 200 millones de dólares, con el pretexto de que desde Santiago no se evitaba el trabajo forzoso. Aunque el canciller Francisco Pérez, se jactó de haber sido recibido 45 minutos por Marco Rubio, ello no evitó la medida, y cuando los ministros Fernando Barros (Defensa) y Jaime Campos (Agricultura). la calificaron de ilegal por vulnerar el TLC, el embajador de EE.UU. en Chile, Brandon Judd, los mandó a callar sin que el gobierno «patriota» reaccionara y siguiera mostrando docilidad frente a Washington.
Durante su participación en la cumbre de la ultraderecha, el Foro Madrid, realizada en Santiago, el diplomático estadounidense aseguró que Chile aplica la denominada “Doctrina Donroe” y que, bajo la administración de José Antonio Kast, esa política “se vuelve muy fácil” de implementar.
Ante las llamadas de atención por parte de la Cancillería, dejó en claro que no piensa moderar sus intervenciones públicas sobre política interna chilena. “Voy a seguir haciéndolo”, afirmó recientemente.
A la par, el gobierno de Kast decidió una posición favorable a Washington, por encima de Pelín, como lo evidencian las declaraciones del canciller Pérez designando a EE.UU. como socio estratégico y a China como mero socio comercial, junto con acuerdos con el FBI, minerales críticos y Escudo Fronterizo. Desde varios sectores advierten que la afinidad ideológica del mandatario de ultraderecha con Trump no puede anteponerse a los intereses estratégicos de Chile.
«Chile hoy día está a un paso de actuar como una especie de protectorado de Estados Unidos, y eso es bastante preocupante», alertó el diputado Cuello.
