El alcalde de Coquimbo, Alí Manouchehri, confirmó que se realizará la tradicional fiesta de La Pampilla el próximo 18 de septiembre, para apoyar a los pescadores, al comercio y la gastronomía, argumentando que tras el reciente sistema frontal «está en deuda l a reactivación económica»-
«Después de reunirnos con nuestros pescadores, emprendedores, gremios y las Cámaras de Comercio, entendimos algo muy claro: no podemos soltar la reconstrucción, pero tampoco podemos olvidarnos de la reactivación. Por eso hemos tomado una decisión: vamos a levantar nuestra Pampilla», anunció el jefe comunal en un mensaje publicado en sus redes sociales.
Manouchehri destacó que el municipio ha mantenido una doble prioridad desde el primer día de la catástrofe climática.: atender la emergencia y comenzar a reconstruir Coquimbo. Recordó que inicialmente, se destinaron $1.500 millones para para ayudas, maquinarias, alimentos, insumos, recuperación de caminos y «llegar rápidamente donde nuestros vecinos más lo necesitaban» y señaló que con la aprobación de los concejales en comisión, se inyectaron más de $3.000 millones adicionales para continuar con las labores de reconstrucción
El edil indicó que aunque debió tomar la difícil decisión de suspender La Pampilla para priorizar la emergencia, la misión de levantar a Coquimbo no se basa solamente en reconstruir calles y caminos, ya que se requiere emprender una reactivación económica.
«Nos hemos reunido y escuchamos a nuestros pescadores, comerciantes, emprendedores, gremios gastronómicos y hoteleros, junto a la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo) y el Servicio de Cooperación Técnica (Sercotec), y fueron ellos mismos quienes nos pidieron una oportunidad para poder volver a trabajar, recibir visitantes y ponerse de pie. Por eso hemos tomado una decisión este 18 de septiembre Coquimbo tendrá Pampilla», informó el alcalde en un video publicado en su cuenta en Instagram.
Manouchehri dejó claro que esta celebración en el marco de las fiestas patrias , «será una Pampilla distinta, solidaria, austera y enfocada en la reactivación, cuidando los recursos municipales, sumando el apoyo de los privados y generando una gran campaña para ayudar a las familias que más lo necesitan».
«Hace algunas semanas dijimos que primero había que levantar Coquimbo, hoy entendemos que la Pampilla también puede ayudarnos a levantarnos, por eso queremos invitar a Chile entero. Vengan a nuestras caletas, a nuestros restaurantes, el comercio, apoyen a nuestros emprendedores, vengan a celebrar nuestras fiestas patrias y al mismo tiempo a ayudarnos a poner de pie a Coquimbo. Coquimbo necesita reconstrucción, necesita reactivación y también necesita volver a encontrarse», aseveró.
En una entrevista concebida a Diario El Día, el jefe comunal ofreció más detalles sobre la realización de esta «Pampilla de la gente»
Indicó que el cambio de postura del municipio responde a una lectura dinámica de la crisis y sus plazos. Inicialmente, la suspensión fue una medida necesaria para concentrar todos los esfuerzos en la emergencia inmediata. Sin embargo, con el avance de las reparaciones en caminos y la conectividad, la realidad sobre el terreno mostró una nueva urgencia: la falta de actividad económica.
«Ya hemos reparado kilómetros y kilómetros de camino, hemos devuelto la conectividad a muchos territorios, pero hay algo que está en deuda y tiene relación con la reactivación económica. Conversamos con los pescadores, quienes han tenido un golpe muy grande, ya que sus caletas han sido muy golpeadas. Lo mismo pasa con el gremio gastronómico y el comercio. Entonces cuando más allá del apoyo que existió de gran parte de los vecinos y vecinas de la comuna y de la región de no hacer la fiesta, hoy día pusimos sobre la mesa la reactivación como uno de los pilares importantes, entendiendo que hay un nombre que está marcado a nivel nacional, que es La Pampilla, la fiesta más grande de Chile y que puede ayudar también a ese proceso no tan solo de reconstrucción con una campaña solidaria, sino también una campaña de reactivación», declaró el edil.
Manouchehri destacó que la planificación financiera del evento ha sido meticulosa y que el presupuesto original para La Pampilla ascendía a $1.800 millones, pero se decidió reorientar esos fondos a las partidas de emergencia, que ya sumaban más de $3.000 millones. Para la nueva versión, se ha calculado una inversión de aproximadamente $300 millones, a los que se sumarán «algunos recursos que vienen desde el área logística, pero que nos permite también recuperarlo con los ingresos que La Pampilla tiene frecuentemente tanto en concepto de entrada, como en estacionamiento y los comerciantes que vienen de otras partes de Chile».
«Tenemos todo fríamente calculado para poder hacer esta Pampilla y que no signifique un gasto», aclaró al medio citado.
“Lo que está haciendo la municipalidad es disponer de la infraestructura logística, la técnica necesaria para poder levantar un show. Pero acá estamos apelando a la colaboración del mundo privado para poder contar con artistas que vengan de manera gratuita o financiados por las propias empresas para poder levantar una actividad tan bonita y tan grande como la que veníamos haciendo», subrayó.
El alcalde indicó que la idea es que la Pampilla, que se extendería por dos o tres días, se convierta en un punto de encuentro donde la solidaridad y la reactivación se den la mano, mostrando una cara distinta de la comuna que, a pesar de las adversidades, busca recuperar su esencia y su dinamismo.
«Este 18 de septiembre nos vemos en la Pampilla de la gente»
Alì Manouchehri se mostró optimista sobre el futuro de Coquimbo, destacando los avances logrados en su gestión. Recordó que, pese a haber heredado un municipio endeudado y con problemas de transparencia, hoy es un ejemplo nacional en políticas públicas, deporte y ordenamiento financiero. La meta ahora es recuperar el terreno perdido por el temporal y retomar el camino de crecimiento. «Un alcalde debe saber medir los termómetros y analizar la catástrofe en una línea de tiempo», afirmó, defendiendo su decisión de revivir La Pampilla como un acto de liderazgo que escucha a la ciudadanía y se adapta a las circunstancias. La invitación final es a que Chile entero se sume a esta fiesta, que no solo busca celebrar, sino también ayudar a poner de pie a Coquimbo.
«Prepárense, porque este 18 de septiembre la solidaridad y la reactivación se vestirán de huaso y de huasa para bailar en la fiesta más grande de Chile. Este 18 de septiembre nos vemos en la Pampilla de la gente», afirmó.
Foto destacada: El Día.
