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Las claves del montaje humanitario orquestado para invadir Venezuela

El autoproclamado «presidente encargado» de Venezuela, Juan Guaidó, anunció que el próximo sábado 23 de febrero ingresará a Venezuela la supuesta «ayuda humanitaria» proveniente de los Estados Unidos, que serviría de excusa para una intervención militar en la nación caribeña.

«La ayuda humanitaria va a entrar sí o sí a Venezuela«, dijo el diputado opositor en desacato y quien sigue al pie de la letra el guión dictado por el presidente norteamericano Donald Trump, para provocar incidentes armados en la frontera colombo venezolana.

El liderazgo de esta operación política y logística está a cargo del senador republicano, Marco Rubio, quien es uno de los más acérrimos promotores de una invasión militar del ejército de EE.UU. a Venezuela para derrocar al presidente legítimo, Nicolás Maduro.

De hecho,  se encuentra desde el domingo en la ciudad colombiana de Cúcuta, en la frontera con Venezuela, un punto por donde se prevé ingresar la supuesta ayuda humanitaria .

Hasta allí viajó con el embajador de EE.UU. ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), Carlos Trujillo, y el congresista republicano Mario Díaz-Balart, con quienes” supervisará la ayuda humanitaria” enviada a través de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid), una institución que recibe lineamientos del Departamento de Estado norteamericano.

«Los funcionarios estadounidenses, colombianos y venezolanos están listos para brindar la asistencia humanitaria que tanto necesita el pueblo de Venezuela», señaló el dirigente republicano.

Se espera que acompañen a rubio los presidentes de Colombia, Iván Duque, y Chile, Sebastián Piñera, quienes han sido los principales aliados del  gobierno de EE.UU. en Suramérica para perpetrar los ataques contra Venezuela.

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Miami: epicentro la conspiración

Rubio es senador por el estado de la Florida, y es justamente en Miami, una de sus principales ciudades, en donde se está organizando la logística de la intervención.  Miami  es conocida como la capital de la derecha venezolana en EE.UU., y el  bastión del ala latina del partido republicano, que persigue derrocar las revoluciones de Cuba y Venezuela.

Los medios internacionales reportan que uno de los centros de acopio se ubicó en Doral, a 11 kilómetros del centro de Miami. Esta localidad es conocida como “Doralzuela” por su predominante población venezolana, de la cual muchos se oponen al proceso revolucionario de ese país.

Según el gobierno estadounidense,  los supuestos insumos fueron transportados desde Miami a Cúcuta a través de tres aviones de carga militar C-17 de la Fuerza Aérea norteamericana.

Sin embargo, esta previsto que se produzcan otros envíos a la ciudad colombiana.

«Vuelos militares estadounidenses adicionales tendrán lugar en los próximos días para entregar asistencia humanitaria dirigida a ayudar a las poblaciones más vulnerables», afirmó la embajada de Estados Unidos en Colombia en un comunicado.

Además de Cúcuta, un segundo centro de almacenamiento se abrirá en Brasil, en el estado fronterizo de Roraima  y  el tercero en Curazao.

Comida deshidratada y nociva

Aunque Washington anunció que la “ayuda humanitaria”, calculada para atender a 20.000 de los 30 millones de venezolanos, está compuesta por alimentos, suministros médicos y productos farmacéuticos, se pudo conocer que  se trata de paquetes de comida deshidratada.

“Son paquetes de unidad, se trata de comida disecada con un contenido calórico de 2.500 calorías, lo suficiente para subsistir por un día”, reconoció el investigador Casto Ocando durante su intervención en el programa que conduce el periodista opositor, Leopoldo Castillo, en la televisora El Venezolano, con sede en Miami.

Esta comida deshidratada  contiene dióxido de azufre,  un componente químico usado como antioxidante y preservante habitual, para mejorar el aspecto de la carne y dar impresión de mayor frescura.

Entre las principales contraindicaciones del uso de esta sustancia es su potencial  para generar cáncer, la segunda causa de muerte en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS

Asimismo, un estudio del Centro Nacional para la Información Biotecnológica de Estados Unidos (NCBI por sus sigla en inglés) determinó que «puede inducir asma cuando es ingerido, inclusive en altos grados de disolución».

En el caso de los medicamentos se pudo conocer que muchos de ellos vencidos desde hace más de seis meses, por lo que no pueden ser injeridos por la población.

Violación a normas internacionales

El ingreso a Venezuela de alimentos y fármacos, sin la debida autorización de los organismos especializados, “viola el derecho internacional en materia de medicamentos, en materia de regulación sanitaria”, aseguró Lesbia Muros, presidenta del Instituto Nacional de Higiene Rafael Rangel (Inhrr) del país suramericano.

“El pueblo venezolano debe estar consciente de que la supuesta ‘ayuda humanitaria’ (promovida por el Gobierno de los Estados Unidos) e impulsada por el sector opositor  (del país suramericano), más que una iniciativa positiva, sería criminal porque la gente creyendo que la van a ayudar a resolver un problema, podría tener en sus manos productos que pueden ser muy nocivos para su salud”,  aseveró la funcionaria en entrevista con el diario Correo del Orinoco.

Al referirse al riesgo de afectar la salud de la población, explicó que los medicamentos y los productos alimenticios para ingresar al país, es obligatorio que pasen por el filtro del registro sanitario y la correspondiente vigilancia y visto bueno de las autoridades del país caribeño.

En ese sentido, afirmó que la “ayuda humanitaria” tal como está planteada, es violatoria de todo tipo de normativas internacionales que tiene que ver con la vigilancia y control de productos de consumo y uso humano”, añadió.

¿Ayuda  o show?

Aunque el gobierno de Donald Trump lidera el traslado de insumos, alimentos y medicinas a la frontera con Colombia para ingresarlos a Venezuela como “ayuda humanitaria”, desde Washington se han aplicado sanciones en contra de la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa).

Se calcula que estas sanciones unilaterales ocasionarán pérdidas por el orden de los 11 mil millones de dólares y afectarán las condiciones de vida del pueblo venezolano.

De hecho, en los últimos tres años, la sanciones económicas y financieras impuestas por el gobierno de Estados Unidos le han provocado a Venezuela un  total de 38.000 millones de dólares en pérdidas directas, correspondientes a la producción de bienes y servicios, así como a la actividad petrolera, informó el vicepresidente de Planificación, Ricardo Menéndez.

En entrevista concedida a la Agencia Venezolana de Noticias (AVN), precisó que 23.000 millonesde dólares responden a la afectación del Producto Interno Bruto (PIB), mientras que 15.000 millones de dólares están relacionados con la empresa Citgo, filial de la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) en territorio estadounidense.

«Si a esto le añadimos los 20.000 millones de dólares que se llevaron durante el sabotaje petrolero (2002), estaríamos hablando de 58.000 millones de dólares en pérdidas, es decir, casi 60.000 millones de dólares con los que han afectado a la República»,  precisó.

Al respecto, el mandatario venezolano, Nicolás Maduro,  ha sido enfático en  que no permitirá el “show” de la ayuda humanitaria,  acopiada en la frontera colombo-venezolana.

“Si quieren ayudar a Venezuela que cese el bloqueo, que liberan las cuentas bancarias, y Venezuela por su propio camino saldrá adelante, como siempre lo ha hecho a lo largo de su historia”, afirmó recientemente.

Concierto o mascarada

Lo cierto es que la logística planeada por la Casa Blanca incluye un concierto en puente internacional Tienditas, en la frontera de Colombia con Venezuela, el viernes 22 de febrero, que asemeja  a las presentaciones para entretener a las tropas norteamericanas que se  produjeron durante la guerra de Vietnam.

La organización del show está a cargo del empresario británico, Richard Branson, quien indicó que será transmitido en vivo y participarán diversos artistas con el objetivo de recaudar 100 millones de dólares en 60 días en “ayuda” a Venezuela.

La finalidad de este concierto Washington busca desviar la atención sobre el verdadero objetivo de la operación logística y política del 23 de febrero, que es el de provocar un enfrentamiento en la frontera colombo venezolana, que sirva para justificar militar una invasión estadounidense a la nación caribeña.

La mesa para que se produzca este enfrentamiento está servida, con la presencia , por un lado,  de efectivos militares colombianos  y los llamados “voluntarios”  opositores que intentarán a toda costa ingresar de forma ilegal la supuesta ayuda, mientras que integrantes de las Fuerzas Armadas  y la Guardia Nacional de Venezuela defenderán la soberanía de su patria, frente a esta violación e invasión a su territorio.

Amenazas a los militares

A pesar de orquestar un golpe de Estado a través de la figura del autoproclamado Juan Guaidó, los planes de Washington han fallado, ya que el pueblo y las Fuerzas Armadas están al lado de Maduro para hacer frente a cualquier ataque e injerencia.

Por tal motivo se ha emprendido una campaña para amedrentar a los militares con el objetivo de que traicionen a su país y permitan la entrada de la comitiva estadounidense y colombiana a territorio venezolano.

Tanto  el senador Marco Rubio, como el propio Juan Guaidó le han “advertido” a  los militares venezolanos que colaboren con la operación.

Mientras que Rubio los llama a «tomar la decisión correcta» para no «pasar el resto de sus días como presos o como fugitivos”,  el autodenominado “presidente interino” de forma ilegal les “ordena” dejar pasar los cargamentos.

«La orden está dada. De nuevo señores de la Fuerza Armada: permitan que entre la ayuda humanitaria, tienen la oportunidad de ponerse del lado de la Constitución, de las necesidades de la gente», dijo.

Sin embargo, estas amenazas quedan cortas a las que pronunció este lunes en Miami, el presidente estadounidense Donald Trump, quien en su acostumbrado tono déspota advirtió a los efectivos militares que solo encontrarán ruina y perdición si se mantienen al lado de Nicolás Maduro.

“Si escogen este camino, van a tener oportunidades (…) Pero si escogen el segundo camino y continúan respaldando a Maduro, no van a encontrar puerto seguro, no van a encontrar soluciones fáciles y no van a encontrar salidas(…) Lo van a perder todo”, dijo Trump  en un evento organizado por la Universidad Internacional de la Florida, en Miami.

Aunque indicó que Estados Unidos pretende que se lleve a cabo una «transición pacífica del poder», una vez más aseguró que «todas las opciones están abiertas» para derrocar a Maduro.

No obstante, el presidente venezolano destacó que las amenazas de una intervención militar emitidas desde el gobierno de Estados Unidos han cohesionado más a la Fuerza Armada, despertando en el cuerpo castrense un gran sentimiento patriótico.

«La Fuerza Armada Nacional Bolivariana que refundó el comandante Hugo Chávez, es una fuerza con un concepto, una doctrina, una moral, una disciplina, un compromiso con la patria, una fuerza patriota, revolucionaria«, expresó el mandatario una entrevista concedida al medio Libanés Al Mayadeen.

 

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