La más reciente edición de la encuesta Agenda Criteria reveló que el rechazo a la adhesión de Chile al Escudo de las Américas llegó al 47%, mientras que la carta en la que los exmandatarios Michelle Bachelet y Gabriel Boric solicitaron al presidente José Antonio Kast reconsiderar la incorporación de nuestro país a esta iniciativa impulsada por la administración de Donald Trump, suma un 41% de apoyo por parte de la ciudadanía.
Según el estudio de opinión realizado entre el 01 y el 02 de octubre de 2026 —a través de panel online a una muestra de 802 mujeres y hombres de 18 o más años de los niveles socioeconómicos ABCD— un 75 % de los encuestados asegura haber escuchado o leído sobre la adhesión de Chile al mecanismo —8 puntos porcentuales (pp) más que la semana pasada — mientras un 25% declara no estar informado.
Entre quienes sí conocen la decisión, un 47% está en desacuerdo o muy en desacuerdo con que Chile se sume a la alianza organizada por el mandatario estadounidense, lo que supone un incremento de 6 pp con respecto a la semana previa.

Por su parte, un 31% la respalda— 6 pp menos que en la edición anterior —y un 22% no se inclina por ninguna postura.
Respaldo a la carta de Bachelet y Boric
El sondeo también abordó la carta en la que los expresidentes Michelle Bachelet y Gabriel Boric pidieron al gobierno del presidente Kast reconsiderar la adhesión de Chile al Escudo de
las Américas, y preguntó a los encuestados; ¿Qué tan de acuerdo o en desacuerdo estás con esta petición?. El 41% respondió que está de «muy acuerdo + de acuerdo» con esta solicitud; 31 % expresó que está «muy en desacuerdo + en desacuerdo» y 28% señaló que no está «ni de acuerdo, ni en desacuerdo».
Al considerar la inclinación política de los consultados, Agenda Criteria reveló que entre quienes se identifican con la izquierda, un 82% evaluó positivamente y respaldó la carta de los expresidentes; un 8% planteó su desacuerdo y un 10% indicó que no está «ni de acuerdo, ni en
desacuerdo».
Entre quienes se identifican con la derecha, un 12% planteó que está «muy en desacuerdo + en desacuerdo» , un 12% respondió que está «muy en desacuerdo + en desacuerdo» y un 28% señaló que no tienen una postura definida ante la solicitud de reconsiderar la adhesión.

Entre los que se consideran de centro, un 50% indicó que se encuentra «muy en desacuerdo + en desacuerdo» con la postura de Bachelet y Boric; 28% respondió que está «muy acuerdo + de acuerdo» y un 22% no está no ni de acuerdo ni en desacuerdo.
En el caso de los que no se identifican políticamente, un 38% evaluó positivamente la carta; un 20% no se pronunció ni a favor ni en contra y un 20% la percibió de manera negativa.
En la carta firmada el pasado 24 de septiembre, los expresidentes Michelle Bachelet y Gabriel Boricmanifestaron su preocupación por la decisión de Kast de confirmar la adhesión de nuestro país al Escudo de las Américas.
En la misiva plantearon que la cooperación internacional contra el crimen transnacional es indispensable, pero indicaron que jamás debe subordinar la defensa y la seguridad del país a potencias extranjeras ni sacrificar la autonomía diplomática que ha caracterizado a Chile desde el retorno a la democracia.
“En el actual escenario geopolítico, Chile no debe verse obligado a escoger un bando. Debe fortalecer sus alianzas y relaciones con distintos países y regiones, sin exclusiones impuestas desde fuera y preservando siempre su autonomía estratégica”, expusieron.
“Llamamos al Gobierno del Presidente José Antonio Kast a reconsiderar la permanencia de Chile en esta instancia y expresamos nuestra plena disposición a colaborar en la construcción de estrategias de Estado para enfrentar el crimen organizado transnacional, resguardando al mismo tiempo los principios, la soberanía y la autonomía que han caracterizado la política exterior chilena desde la recuperación de la democracia”, afirmaron los exmandatarios.
Cabe recordar que la adhesión de Chile a este mecanismo impulsado por Donald Trump, se produjo en medio de cuestionamientos sobre el abandono de la autonomía de la política exterior y la posibilidad de ceder la soberanía en materia de seguridad y defensa. Además un grupo de parlamentarios han exigido a La Moneda claridad sobre los alcances de esta medida y que explique cuál será la coordinación que se establecerá con los otros países que forman parte de la iniciativa, tomando en consideración que un documento publicado por el Departamento de Estado de EE.UU., reveló que más allá de la coordinación para combatir el crimen organizado, el mecanismo abarca materias económicas, como cadenas de suministro de materiales críticos, que excederían el ámbito de la seguridad pública.
