Sequía en los Lagos: La mala elección del padre y el hijo

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Ricardo Lagos Weber y Ricardo Lagos Escobar

Fue algo sintomático. A principio de año el senador PPD Ricardo Lagos Weber se cortó el pelo y la barba. Comprendía al fin que debía jubilar a aquella imagen del político joven supuestamente «progre» y «rupturista» que en algún momento había generado algo de simpatía en alguna gente de Izquierda desencantada de los viejos estandartes, incluido su padre.

Sin embargo, terminó exagerando y pasándose para el otro lado, arrimándose a la vieja práctica de buscar perpetuarse en el poder, convirtiendo ese medio en un fin, y este domingo, al igual que su progenitor, finalizó derrotado. Ricardo y Ricardo vieron caer abruptamente a sus apuestas políticas, Carolina Tohá y Leopoldo Méndez, en un rechazo ciudadano que también es un repudio a ellos mismos.

Populismo v/s ciudadanía

Más allá de los matices sobre cómo se llevó a cabo la postulación de Leopoldo Méndez a la alcaldía porteña, lo cierto es que, por más que intentó desmarcarse del PPD disfrazándose de «independiente», el cantante usó el cupo que ese partido tenía reservado para la elección.

«Leopoldo fue a pedir un espacio. Un amigo en común me dice que Méndez quería juntarse conmigo para decirme que quería ser alcalde. Le sugerí postularse a concejal para ver si le gustaba la política. En ese minuto Méndez se mosquea y me dice que será candidato dentro del pacto Nueva Mayoría o independiente, pero sabía que eso dividiría la votación. Le dije que debía ir a primarias y no tuvo ningún problema. Yo no inventé a Méndez, pero sí apoyé a Leopoldo», señaló en septiembre de este año Lagos Weber.

Ricardo Lagos Weber Méndez

Parte de los porteños leyeron en esta acción una estrategia desesperada de la Nueva Mayoría para conseguir pelearle la alcadía a Jorge Castro (UDI), pero por sobre todo una actitud populista y con ánimo de ningunear el trabajo que las organizaciones sociales, políticas y estudiantiles del puerto venían desarrollando para levantar una candidatura ciudadana, que finalmente se corporeizó en Jorge Sharp.

De ahí que cuando la tarde de este domingo Lagos Weber saludó a través de su cuenta de Twitter a Sharp, solo le llovieron duras críticas. La acusación de estar subiéndose ahora al «carro de la victoria» y la invitación a dejar Valparaíso, fue lo más suave que le dijeron.

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El error de «presidencializar»

“Tohá es la hija política de Ricardo Lagos (Escobar), tiene un vínculo con el mundo de la antigua Concertación y, por otro lado, Felipe Alessandri se apoyó en Sebastián Piñera, por lo tanto, la disputa por Santiago se trasformó en una previa a la presidencial”, sostiene hoy en El Mostrador el cientista político Claudio Fuentes.

Fue por lana y salió trasquilado. Lagos viejo quiso extrapolar su eventual futura disputa por el sillón principal con Piñera a la de Tohá con Alessandri y ahora ve cojear su candidatura. Una lectura que de hecho vino desde dentro de la propia Nueva Mayoría y que fue verbalizada por la presidenta de la Democracia Cristiana (DC), Carolina Goic. «La candidatura de Lagos no solo se hace cuesta arriba, sino que efectivamente está en condiciones muy difíciles», señaló la parlamentaria luego de conocerse la derrota de la coalición en las Municipales. Y agregó: «Nosotros desde la DC dijimos desde el primer día que no era bueno presidencializar el debate. Creo que no nos equivocamos».

Foto: El Mostrador
Foto: El Mostrador

¿No era claro como el agua que urgía para Valparaíso un mejor alcalde que Dj Méndez? ¿En qué momento se transformó en una buena idea el dedo de Lagos metido en medio de una campaña ajena?

Es la sequía de los Lagos, de los Andrade, de los Montes, de los Tohá, de los Campos. La sequedad del padre, el hijo y la pandilla completa. Sequía de ideas, de propuestas, de oreja, ojos y tacto para leer esa realidad a la que se decide echarle tierra cuando lo que más está pidiendo es ser refrescada.

Daniel Labbé Yáñez