“¿A quién le creemos? Uno de los dos está mintiendo”, disparó el timonel del PPD, Raúl Soto, al encarar al presidente José Antonio Kast por las versiones contradictorias que él y su ministro de Justicia, Fernando Rabat, han entregado sobre la firma de los decretos que redujeron las condenas de sentenciados por delitos sexuales contra niños, niñas y adolescentes.
«Primero, el ministro Rabat dijo que el Presidente no sabía de estos decretos y trató de liberarlo de responsabilidad. Ahora el Presidente, para respaldar a su ministro, se echa la culpa él mismo«, indicó Soto, al tiempo que cuestionó al mandatario por no pedirle la renuncia al secretario de Estado ante la crisis que gatilló la revelación de que el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos otorgó 56 rebajas de condena, a 27 sentenciados por abuso sexual y 29 por violación a menores, entre el 11 de marzo y el 13 de septiembre de 2026.
La arremetida opositora no se quedó ahí. Parlamentarios que van desde la DC hasta el Frente Amplio coincidieron en una sola exigencia: que Kast asuma las consecuencias políticas y remueva de su cargo a Rabat.
El detonante fue el desafío lanzado por el ultraderechista desde su gira europea en el no solo volvió a blindar a Rabat, recordando que la facultad de remover ministros le corresponde exclusivamente a él, sino que además instó a la oposición a presentar de una vez la acusación constitucional.
“La responsabilidad política, no de derecho, la asumí yo”, afirmó, para luego lanzar: “Han tenido una semana para presentar la acusación constitucional, no lo han hecho. ¿Por qué? Que la presenten y que se vote”.
Lejos de amilanarse, los parlamentarios opositores recogieron el guante y redoblaron la apuesta.
El senador Iván Flores (DC) calificó las declaraciones del mandatario como un verdadero “día de furia” y advirtió que ese tono confrontacional no contribuye en nada a la relación entre el Ejecutivo y el Congreso.
“¿Es tan valioso Rabat para el Presidente de la República o es sencillamente la tozudez de no dar el brazo a torcer?”, emplazó el legislador, dejando en evidencia que, para la oposición, el respaldo presidencial al ministro ya roza lo inexplicable.
En esa línea, el presidente del PPD, Raúl Soto cuestionó que Kast lleve casi dos semanas enfrentando la crisis sin pedir la renuncia de su ministro.
“Todavía no es capaz de ponerse los pantalones y pedirle la renuncia a su ministro de Justicia”, fustigó.
Desde el PS, el jefe de bancada Raúl Leiva sostuvo que el emplazamiento de Kst debería dirigirse a su ministro de Justicia, quien no ha entregado los 56 decretos de rebaja de condena a sentenciados por delitos sexuales contra menores que solicitó la oposición.
“Usted, Presidente, dijo que había cometido un error, y grave. Corríjalo, enmiéndelo”, afirmó en declaraciones recogidas por El Mostrador.
El diputado Daniel Manouchehri, también del PS, se refirió a la falta de empatía que ha demostrado Kast con las víctimas al mantener a Rabat como titular de la cartera de Justicia.
La diputada Carolina Tello (FA) indicó que si el mandatario «tiene tanto apuro por cerrar esta crisis», debe pedir la renuncia de su ministro de Justicia.
Además, insistió en la necesidad de transparentar los 56 decretos y que se establezca un plan de apoyo a las víctimas.
Kast no tiene asegurados todos los votos del oficialismo para defender a Rabat
Mientras Kast desafía a la oposición, desde la propia comitiva presidencial en Roma, el presidente de la Cámara, Jorge Alessandri (UDI), reconoció las dificultades que enfrenta Kast para mantener unido al oficialismo al momento de votar frente a una acusación constitucional contra Rabat.
“Está difícil que, por lo ocurrido, con la crisis del ministro Rabat, no haya descuelgues”, admitió el timonel, según el medio citado.
