Pekín restringe el acceso de 14 empresas europeas a materiales críticos para la defensa, la industria aeroespacial y los semiconductores, reforzando su posición en la cadena global de suministro de tierras raras.
El Ministerio de Comercio de China (MOFCOM) anunció el pasado 24 de julio de 2026 una de las medidas de control de exportaciones más relevantes de los últimos años al incluir a 14 empresas con sede en la Unión Europea en su Lista de Vigilancia de Control de Exportaciones, impidiendo que reciban productos chinos de doble uso sin autorización expresa del gobierno de Pekín.
La decisión, formalizada mediante el Anuncio Nº 30 de 2026, fue adoptada bajo la Ley de Control de Exportaciones de la República Popular China y el reglamento específico sobre productos de doble uso (civil y militar).
Un nuevo modelo de control: producto y empresa
La normativa china establece cuatro disposiciones fundamentales:
- Se prohíbe a los exportadores chinos vender productos de doble uso a las 14 empresas europeas incluidas en la lista.
- También queda prohibido que terceros países suministren a estas compañías productos de origen chino sujetos a control.
- Todas las operaciones comerciales actualmente en curso deberán suspenderse de forma inmediata.
- Solo podrán realizarse exportaciones excepcionales mediante una autorización expresa del Ministerio de Comercio de China.
La medida se suma a las restricciones impuestas anteriormente contra siete entidades europeas en abril y diez empresas estadounidenses en junio.
Las empresas controladas
Las 14 entidades pertenecen a ocho países europeos:
- Alemania
- Francia
- Italia
- Polonia
- Países Bajos
- República Checa
- Bulgaria
- Lituania
Aunque desarrollan actividades distintas, todas comparten un elemento común: dependen de materiales críticos procedentes de China.
Entre ellas figuran fabricantes de motores eléctricos, empresas de defensa, productores de sistemas ópticos, laboratorios de semiconductores y fabricantes de equipos láser.
El objetivo: la industria militar y tecnológica europea
La selección realizada por Pekín no es casual.
Los controles afectan principalmente a tres sectores considerados estratégicos.
Defensa y equipamiento militar
Empresas como Rheinmetall AG, TATRA TRUCKS, Cavok UAS, Opticoelectron Group e IHC Merwede Holding participan en programas europeos de defensa.
Gran parte de sus sistemas requieren imanes permanentes fabricados con tierras raras pesadas como disprosio y terbio, elementos esenciales para:
- vehículos militares;
- drones;
- sistemas de visión nocturna;
- designadores láser;
- motores de alto rendimiento.
Sin acceso estable a estos materiales, la producción puede verse afectada por retrasos y mayores costes.
Semiconductores e infrarrojos
Otro grupo especialmente afectado corresponde a la industria europea de alta tecnología.
Entre las compañías restringidas se encuentran:
- InPACT S.A.
- III-V LAB
- Vigo Photonics
- Ekspla
- Sindlhauser Materials
- Universidad Politécnica de Wroclaw.
Estas organizaciones trabajan en:
- detectores infrarrojos;
- semiconductores compuestos;
- materiales para recubrimientos especiales;
- tecnologías fotónicas avanzadas.
China controla una parte fundamental de las materias primas utilizadas por este sector, por lo que las restricciones podrían dificultar el suministro de componentes clave para aplicaciones civiles y militares.
Motores eléctricos e imanes permanentes
El tercer grupo afectado corresponde directamente al corazón de la industria de las tierras raras.
Empresas como:
- Lafert S.p.A.
- Garnet S.r.l.
- Antraco Chemie-Handelsgesellschaft
participan en la fabricación de motores eléctricos e imanes permanentes de alto rendimiento.
Todos ellos dependen del suministro de óxidos de tierras raras pesadas provenientes de China, líder mundial tanto en extracción como, especialmente, en separación y refinado de estos minerales.
Los precios ya reaccionan
Los efectos económicos comenzaron incluso antes del anuncio oficial.
Según datos de Argus Media, los precios internacionales de las tierras raras pesadas ya registraban fuertes incrementos durante 2026.
Entre los principales movimientos destacan:
- El terbio alcanzó aproximadamente 4.000 dólares por kilogramo a comienzos del año.
- Posteriormente aumentó hasta 4.150 dólares/kg durante abril.
- El disprosio llegó a cotizar cerca de 960 dólares/kg.
- El itrio alcanzó aproximadamente 1.000 dólares/kg.
Todos estos valores representan máximos no vistos desde 2015.
La presión proviene principalmente de la fuerte demanda de los sectores aeroespacial y de defensa de Estados Unidos, Japón y Europa.
La estrategia occidental acelera el «des-riesgo»
Las restricciones chinas también impulsan los planes occidentales para reducir su dependencia.
La Ley Europea de Materias Primas Críticas fija como objetivo que una parte importante del suministro estratégico proceda de fuentes locales o diversificadas.
Paralelamente, Estados Unidos, Japón y Australia impulsan nuevas explotaciones mineras y proyectos industriales.
Sin embargo, los expertos recuerdan que el desarrollo completo de una mina de tierras raras suele requerir entre tres y cinco años, por lo que resulta imposible sustituir rápidamente la capacidad productiva china.
Mientras tanto, numerosos fabricantes aceleran el desarrollo de motores eléctricos que requieran menos tierras raras o incluso tecnologías completamente libres de estos materiales.
China mantiene la ventaja
Pese a estos movimientos, la ventaja competitiva de China continúa siendo muy difícil de igualar.
Más allá de controlar una parte importante de la producción minera, el país posee la mayor capacidad mundial en separación, refinado y fabricación industrial de tierras raras, una ventaja tecnológica acumulada durante décadas.
A corto plazo, la brecha de precios entre las tierras raras pesadas nacionales e internacionales, la tensa oferta de imanes en Europa y el ritmo de concesión de licencias de exportación configurarán profundamente los precios de las tierras raras en el mercado interno chino. A medio y largo plazo, China mantendrá su posición dominante en la fijación de precios mundiales de las tierras raras, respaldada por barreras tecnológicas y ventajas de capacidad en el segmento de separación y refinado. Sin embargo, el margen estratégico para «utilizar los controles como palanca» se irá reduciendo gradualmente a medida que las capacidades alternativas occidentales y las nuevas tecnologías disruptivas entren en funcionamiento.
