Visión progresista de Christian Rodríguez, candidato a la asamblea nacional de Francia

El equipo de El Ciudadano México preparó una entrevista muy especial con Christian Rodríguez, candidato a la asamblea nacional en Francia

Entrevista

Parece que América Latina ya ha superado las políticas neoliberales, sin embargo, en Francia hubo un retroceso con la gestión de Macron, ahora, también parece que es necesario seguir con el proyecto progresista, el cual está enfocado a salvaguardar al pueblo a través de un frente ecológista, social, una, cómo lo dice el nombre del partido, Unión Popular. No obstante para llegar a ese camino, aún falta reflexionar sobre los protagonismos, las fuerzas históricas, urgiendo una transformación radical. Teniendo como objetivo principal crear una mayoría parlamentaria para evitar las imposiciones de la oposición.

Denis Rogatyuk (DR): Buenos días, amigos y amigas de El Ciudadano y Tini News a nuestro programa del día hoy. Estamos aquí, en nuestra oficina de México con un invitado muy especial, Christian Rodríguez, compatriota franco chileno, y actualmente, candidato a la asamblea nacional de Francia en las elecciones legislativas.

Christian es un gran pero muy gran amigo nuestro que ha participado anteriormente en nuestros programas. Y justo hoy, estamos con él para discutir sobre la política y las elecciones en Francia.

Es un enorme gusto estar contigo y platicar sobre este tema.  

Christian Rodríguez (CR): El placer es mío, sobre todo estar en las oficinas de El Ciudadano, y tocar temas “ciudadanos” como las elecciones en Francia, los cuales, me imagino provoca un interés mundial, porque a veces Francia, sigue siendo en su proyecto universalista un punto de interés para muchos latinoamericanos y franceses que nos están escuchando. Muchas gracias por la invitación.

DR: Es nuestro (el gusto). Bueno, después de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales parece que Francia ha sido condenada a otros cinco años del neoliberalismo y ataques a los derechos de los trabajadores. ¿Anticipas que Macron 2.0 será diferente a su primera presidencia?

CR: Yo creo que el 2.0 es una fotocopia del 1.0. No presentó ningún programa nuevo. Macron gana diciendo “voy a seguir profundizando lo que he hecho en mi anterior gobierno, si votas por mí” y lo que él ha hecho en su anterior gobierno es destruir el Estado de bienestar social. Por lo tanto, nos parece extremadamente peligroso esa versión 2.0. Macron, número dos, que tiene tareas pendientes, por ejemplo, terminar de privatizar la educación, la salud, terminar con el tema de la jubilación y transformarla verdaderamente en un calvario para muchas y muchos de nuestros compatriotas.

Entonces, hay una cantidad de medidas de corte neoliberal que los países de América Latina ya ha superado. Francia quiere, con mucha fuerza, continuar con ese proyecto y ese es nuestro objetivo, crear una mayoría parlamentaria para impedir e imponer una nueva cohabitación[1].

DR: Usted es el candidato para la circunscripción número dos de América Latina y el Caribe para esta nueva Unión Popular, ecológica, social. Justamente, esta nueva formación de izquierdas y de fuerzas progresistas, fuerzas de los dos verdes. La verdad es que nuestra perspectiva de esto es particular. Estas formaciones de nuevas unidades izquierdistas. Pero, ¿cuáles fueron los factores que impulsaron la formación de esta nueva coalición? ¿Cómo surgió esta idea de esa nueva Unión Popular?

CR: Creo, que después de la primera vuelta de las elecciones, tanto nosotros como el pueblo francés nos dimos cuenta de cuál era “la opción”, y en ésta el proyecto de la Unión Popular de Salud llegó al 22 por ciento. Nos faltaron 400 mil 20 votos para poder pasar a la segunda vuelta, percatándonos de la profunda crisis de la sociedad en lo político.

En la 5ta República, el resultado arrojó tres bloques de fuerzas políticas que están en confrontación de uno, la extrema derecha de Marine Le Pen. Se muere un gran candidato, me refiero a Nicolás Dupont. Esos títulos, suman 11.2 millones, algo así suma Macron, que es más derecha clásica, es decir, lo que también llaman “centro derecha o derecha radical al centro”, aunque también es bastante cercana a la extrema derecha, los cuales también reúnen a 11.2 millones de personas.

La Unión Popular desde la contienda, la lucha obrera, los Partidos Comunista Socialista, los Verdes y la Unión Popular. Nuestra fuerza de choque también te da esa misma cifra 11.1, 11.2 millones de personas. ¿A qué voy? Hay tres frentes, tres bloques en la sociedad francesa actual, los cuales tienen que rendir cuentas al otro bloque más importante, el de los abstencionistas, los voto blancos, los voto nulos.

Quien tenga la dinámica que se ponga a la cabeza, ya sea la del bloque más activo, que va a ser el que impondrá los resultados de la campaña legislativa. Entonces, te das cuenta de la izquierda, cuando el Partido Socialista saca 1.7 por ciento, y luego el Partido Comunista alrededor del 1.5 por ciento, entonces llegan los Verdes con el 4.7 por ciento y cuando la fuerza de la Unión Popular llega a 22 por ciento, adviertes la urgencia de una unidad que está ligada, que siempre es una lucha política.

Evidentemente, ¿por qué no se hizo antes? Es la pregunta que todo el mundo hace. Y esto tiene que ver con el tema del protagonismo, de los que creen que son vanguardia y que son mejores y que el pueblo va a votar por ellos, etcétera. Las cifras de los resultados están ahí, pero sería muy egoísta y estratégicamente fatal si la unidad del conjunto de la Unión Popular, más las fuerzas de izquierda presentes, el mundo progresista, los ecologistas, dejaran que nuestro país continuara hacer esa calle, como dicen.

No pensé que eso fuera destruido con esta política de neoliberales. Fue la urgencia de un programa popular lo que hizo entender que, o estamos unidos o separados. No matan y no hacen desaparecer todo, como ha sido el caso de la izquierda italiana, o el de la izquierda en general. En Europa, el progresismo ha sido verdaderamente una destrucción permanente por parte de fuerzas de extrema derecha y de centro derecha, los cuales, están golpeándonos.

Es entonces, donde yo creo que ahí está el fondo del por qué reconocemos nuestras diferencias en esta fuerza histórica con un programa histórico, sin embargo, no estamos apoyando lo que nos une.

DR: Y también, por otro lado, hemos visto este tipo de reuniones, de coaliciones formándose en otras partes del mundo, aquí en América Latina también, de ambos procesos muy similares. En Colombia, el Pacto Histórico, que es muy puntual a su propia coalición. En México, por supuesto, la coalición de la 4ta Transformación de Morena, el Partido Verde Ecologista y el Partido del Trabajo. En Chile, la dignidad de esta gran coalición histórica de varias fuerzas progresistas y de izquierda. ¿Crees que de cierta manera también han sido inspirados por estos procesos? ¿Aquí, en el continente también?

CR:  Yo agregaría el de la coalición en Brasil que está construyendo Lula, lo que está pasando con Petro, lo que fue la experiencia chilena; y la gravedad de la crisis ecológica, social y política es tal, que ya es global, y no podemos dar ni esperar a los procesos que están siendo actualmente, como lo son la pandemia o el cambio climático den pie para seguir esperando.

Los tiempos son urgentes, de transformación, radicalmente, diría yo, opuestos a las proposiciones que tiene el capitalismo. Hoy en día con ese modelo de consumo, de acumulación de riqueza extrema en manos de unos pocos, estamos todos condenados a desaparecer. Lo dicen los expertos mundiales que tienen que ver con los temas ecológicos. Entonces hay un sentido común de nuestro pueblo, que es la sobrevivencia, la defensa absoluta de los bienes comunes, y todo lo que ya comentábamos.

Todas las revueltas sociales que han existido tienen que ver con esto. No es posible que el agua esté en el mercado de las finanzas, en la bolsa de Nueva York. El agua es un bien común, el mundo no puede quedarse de brazos cruzados cuando falta en África, cuando hay inundaciones en Europa o con las nuevas sequías en América Latina.  

Creo que estas uniones no son solamente casuales, tienen que ser, y es lo que son, en mi opinión, impulsadas por el pueblo que dice “si ustedes sirven a algo, sirvan a los bienes comunes y no a los intereses particulares”, como el caso de la extrema derecha con discurso populista.

DR:  Hay mucha esperanza que para el 2022 se convierta el primer ministro de Francia. En caso de ganar la victoria, impulsaría los cambios políticos, económicos que éste crea y también la Unión Popular.

CR: Salario mínimo de mil 500 euros por 24 horas con un decreto; una beca para los jóvenes sin estudiar de mil 89 euros al mes bajo decreto, congelación de los precios y alto a la acumulación, también a la especulación financiera de precios de alimentación y de vida básica.

Nosotros necesitamos que la generación joven se dedique a estudiar, que no se reviente los pulmones en esta sociedad urbanizada como McDonald’s, restaurantes, etcétera y que más que nada estudien.

¿Por qué necesitamos una generación altamente calificada? Por los cambios en el tema de las nuevas economías como la ecológica, la del mar, la tierra, el cielo, que tienen que ver con alta tecnología. Desde ahí nosotros podemos encararlas. Es, decir nosotros no somos un soberano “alimentario”.

Christian Rodríguez

En Francia, el 75 por ciento de la alimentación viene de afuera. O sea, nosotros tenemos que asegurar en una sociedad que los jóvenes y los viejos y lo más jóvenes, tanto la mujer como el hombre, coman cinco frutas y cinco legumbres a la semana, que coman un plato sano, agricultura biológica. Y todo esto ha sido destruido por esta máquina de la alimentación.

Entonces, por lo que estamos apostando, es por el cambio, una Francia por la paz, no una por la guerra, de esa manera, la esperanza de la llegada de un gobierno con un proyecto como el de Unión Popular. Decidir si uno se jubila a los 60 a los 67. O si se trabaja 30 o 35 horas semanales.

O sea, tiene que ver con el tema del bienestar común. Nosotros necesitamos el derecho a mirar el cielo, el derecho a ver las estrellas, que ya por décadas no las podemos ver. ¿Por qué? Porque está contaminado. Estamos completamente bajo capas de ozono, etcétera, etcétera, etcétera. Yo quisiera ser muy concreto lo que significa votar por la nueva Unión Popular, Ecológica y Social.

No son discursos son actos y todos estos actos benefician a nuestro pueblo. Sino, no sabemos nada.

DR: Y por supuesto, también tenemos que recordar la lección de la historia y los procesos de cambio a que el liberalismo iba, por decir que siempre ha preferido alinearse con las fuerzas del fascismo, y la lección en vez de hacer alianzas o hacer acuerdos o tratos con la izquierda. Hemos visto esto tantas veces en la historia europea, en la historia mundial. ¿Crees qué existe una posibilidad de que haya una posibilidad de alianza liberal con el fascismo para evitar la victoria de Jean-Luc en la Unión Popular?

CR: ¿Cuál sería el comportamiento de los dos bloques? Cierto, el de la extrema derecha y la derecha extrema. Mira, evidentemente que la imposición de una cohabitación en Francia está provocando un pánico generalizado en el tema de las finanzas y en el tema de las derechas. De ahí a llegar a que se unan en contra de nosotros. Yo creo que hoy quieren el residuo de una derecha golpista, de una derecha republicana y de una derecha social aunque me parece que responden bien a impedir que la extrema derecha esté mayoritariamente representada.

Hasta ahora ha sido su conducta. Por lo tanto, yo creo que hay hombres y mujeres que a pesar de que tenemos diferentes ideas, saben diferenciar bastante bien lo que es una extrema derecha y lo difícil para el país durar con el capital financiero internacional. Está, esta tercera vuelta, pero nunca no ha sido fácil. Lo que yo pienso es que al llegar a conquistar a 289 diputados, es preguntarnos ¿qué es lo que necesitamos?

Esto es un llamado, si tú quieres, para tomar la Asamblea Nacional a partir de las fuerzas sociales, populares, ecológicas y de la fuerza política, que están en eso. Esto es absolutamente legal, inscrito en la Constitución. La posibilidad de llegar bajo lo que sabemos hacer, bajo la vía democrática del voto. Por lo tanto, nada. Sin la movilización de nuestro pueblo, nada.

Sin crear una dinámica que por ejemplo, significa ir a votar, romper la tensión, convencer a los votos blancos y nulos de que es el momento de decidir y de imponer la cohabitación. Si nuestro pueblo no lo entiende así, por supuesto tendremos otros cinco años más de Macron.

DR: Mencionó algo muy importante de que la derecha tradicional ha perdido prácticamente todo su terreno político en estos últimas elecciones. Y parte de la razón es porque la gente de las clases populares se cansó. Las personas se cansaron de este duopolio y de partidos tradicionales. Esto también, yo creo, abre más el camino para la victoria.

CR: Verás, el posible escenario, evidentemente habla de que algo está transformándose mucho, no solamente en Francia, sino en toda Europa, en América Latina y en otras partes del mundo.

Lo que hay que tener claro, más que nada como respuesta, es el interior del modelo capitalista; tiene solución frente a la crisis profunda que vivimos, es decir, si la bifurcación fundamental de un proyecto ecológico profundo es incapaz de responder al interior del capitalismo, la respuesta radical tiene que darse a partir de un proyecto profundamente humanista, social, ecológico y yo creo que eso es lo que está construyéndose en esta nueva fuerza, donde tenemos que pasar de los temas clásicos de disputa y decirles que la clase política está en crisis en esta 5ta República y nosotros queremos la República que hemos llamado la 6ta, que es lo que ustedes llaman aquí en México la 4ta, si ganamos, evidentemente avanzaremos en la Nueva República.

DR: Finalmente, le pregunto ¿Qué siente, cómo se ve en el caso de la victoria? ¿Cómo cree que será la relación entre el Partido Popular, el ministro Jean-Luc y la Nueva Unión Popular? ¿La relación entre ellos y América Latina con los gobiernos progresistas, como otras fuerzas de izquierda?

CR: Yo creo que ya lo son. Es el francés más latinoamericano que tenemos en Francia. Su compromiso con América Latina data de hace mucho tiempo, cuando estaba en la dictadura militar. Incluso él tiene una medalla que fue otorgada por el gobierno argentino en defensa al sacar de la muerte a mucha gente. También lo hizo con otros países de América Latina.

Yo creo que el sentido común de presentar a Francia como amiga, no solamente de los pueblos sino de todo el mundo, pero sobre todo una relación privilegiada con América Latina, es lo que justifica también la presencia mía como candidato en esta circunscripción.

Por muchos años, he estado en las Relaciones Internacionales, lo que son el hecho de estar aquí y de hacer campaña para que los franceses voten por el candidato de la Nueva Unión Popular, Ecológica y Social. Es un proyecto político también, que tiene que ver con profundizar esas relaciones y aprender mucho de lo que yo he dicho, que América Latina nos da aire, vida y fuerza y esperanza de que otro mundo es posible.

Creo que con esta frase cerramos toda la entrevista de hoy. Otra vez, muchísimas gracias a ustedes por este tiempo y les deseamos lo mejor a ustedes en esta candidatura, en esta campaña. Esperamos ver la segunda llegada de la Unión de la Unión Popular al poder. Desde Chile hasta Francia hay un proyecto que ha recorrido, capaz que sea el momento de la síntesis.


[1] Cohabitación: la situación política en el escenario de la administración francesa donde el primer ministro electo por la asamblea nacional proviene del partido de la oposición al presidente electo.

Leer más: ¿Es este el fin del proyecto francés en el Sahel africano?

Foto: Archivo de El Ciudadano México

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