El terrible caso del cura español que violó a más de 80 niños en Bolivia ¿Habrá justicia?

El procurador general boliviano, Wilfredo Chávez, indicó que los delitos cometidos por el cura Alfonso Pedrajas no prescriben.

Cura

Un nuevo escándalo que involucra a la Iglesia Católica genera repudio en Bolivia, luego que se conociera que un cura español confesara que había violado durante años a más de 80 niños en el país andino. La noticia ha sido conocida tras más de 10 años de la muerte del sacerdote. Sin embargo, sus confesiones dejan muchos implicados, incluyendo varios jefes eclesiásticos que aún siguen en territorio boliviano.


El procurador general de Bolivia, Wilfredo Chávez, informó que las personas que actuaron como cómplices, protectores o encubrieron las violaciones contra más de 80 niños cometidas por el cura y jesuita español Alfonso Pedrajas, fallecido en 2009, podrían ser procesadas por la «misma responsabilidad penal» que el agresor. 

De acuerdo con las declaraciones del procurador boliviano en una entrevista con el medio español El País, los delitos cometidos por el sacerdote español en Bolivia no prescriben por tratarse de abusos sexuales. «La Corte Interamericana ha determinado que, en estos casos, la violación se asimila a delitos de lesa humanidad», comentó.

En ese sentido, Chávez explicó que las personas a las que se le determine su vinculación en estos delitos graves, «podrían tener la misma responsabilidad penal que el autor, según las condiciones en las que han participado en el hecho».

«Aquí ha habido un encubrimiento sistemático y habría que ver quiénes y qué participación ha tenido cada uno de ellos. Lógicamente, la pena podría ser de privación de libertad o resarcimiento del daño. Debe haber un resarcimiento ejemplar en todos los sentidos que establece la jurisprudencia», agregó el procurador.

Chávez explicó que aunque el principal victimario falleció hace más de una década y su autoría personal no puede trasladarse a terceros, el delito de «encubrimiento sistemático» sí se mantiene activo, por lo que será el principal eje del caso, lo que permitirá castigar a los cómplices en concordancia con los hechos, testimonios y confesiones encontradas en el diario del cura.

El diario del cura ‘Pica’

Los hechos a los que hace referencia Chávez se conocieron el pasado 30 de abril y están relacionados a las confesiones que dejó escritas Pedrajas en un computador. El cura, también conocido como ‘Padre Pica’, cuenta los abusos sexuales que cometió contra más de 80 menores en varias instituciones educativas de la orden jesuita en Bolivia.

Las anotaciones fueron encontradas por su sobrino, Fernando Pedrajas, quien definió a su tío como un «depredador sexual». El familiar reveló que cuando su tío murió, las pertenencias del cura le fueron enviadas a España, entre ellas, una computadora que guardaba una especie de diario íntimo con el título ‘Historia’, en la que relata hechos que se remontan hasta 1960.

En ese texto, que fue entregado a El País para dar a conocer los crímenes, Pedrajas admite los abusos que cometió durante años contra decenas de niños y el encubrimiento de las autoridades eclesiásticas a pesar de haber recibido denuncias de las víctimas. «Hice daño a mucha gente (¿a 85?), a demasiados», escribió el sacerdote, quien además se reconoce como «un degenerado (¿o un enfermo atrapado?)».

Cuando le preguntaron si las confesiones escritas podían constituir una prueba firme, el procurador respondió al medio español que el documento es «un indicio» que ayudará «a cotejar» en las investigaciones. «Por eso se lo hemos solicitado a la Fiscalía General de España y, si se puede, tomar contacto con el familiar», agregó Chávez.

Para el alto funcionario boliviano la declaración del sobrino de Pedrajas, como familiar directo, «favorece muchísimo en la investigación», aunque «no es la única prueba», porque también hay que tomar en cuenta los testimonios de las víctimas, «tanto del hecho como del encubrimiento, que es lo que podemos sancionar en este momento».

¿Cómo marcha la investigación contra los hechos del cura?

Tras conocerse el escándalo, el procurador hizo la denuncia ante la Fiscalía boliviana y solicitó a las autoridades españolas los antecedentes del victimario. Por su parte, el gremio de sacerdotes jesuitas decidió suspender a ocho curas de alto rango en la orden, acusados por el presunto encubrimiento de los hechos.

El caso «está avanzando» dijo Chávez y agregó que conformaron «una comisión de fiscales» que investiga los delitos. También comentó que «dos personas de la Compañía de Jesús» han declarado y que próximamente lo harán los ocho sacerdotes suspendidos.

«También ha habido un registro del lugar [el colegio Juan XXIII, donde Pica confiesa haber abusado de más menores], se ha constituido una comisión a objeto de verificar [los abusos] y estamos a la espera de otras diligencias, sumadas a lo más importante: la participación de las víctimas», añadió.

Investigación sobre la pederastia eclesiástica

Chávez también se refirió a las acusaciones que han hecho otras víctimas de pederastia contra otros miembros de la Iglesia católica en Bolivia. Sobre esto, indicó que todas la denuncias que se hagan por agresiones serán investigadas, porque los delitos del jesuita Pedrajas no son un caso aislado.

En cuanto a la posibilidad de abrir una investigación general sobre la pederastia eclesiástica en Bolivia, el procurador confirmó que ya está revisando antecedentes similares en otros países.

«Es un deber con la historia y con las víctimas.He estado revisando qué ha pasado en otros países, cómo ha habido una especie de comisión de la verdad que ha abierto todo lo que debía abrirse en la Iglesia. Se tiene que averiguar, por un concepto básico de memoria, verdad y justicia, la participación de la Iglesia en estos casos, que son muchos», dijo.

El procurador comentó que las denuncias sobre estos casos lo han «sorprendido mucho». Además, ha decidido comunicarse con sus pares de México, Chile, Argentina, entre otros países de la región, para evaluar de manera conjunta y tomar una medida que pudiera llevar, incluso, a un «pronunciamiento a nivel internacional» sobre los abusos de los religiosos.

Chávez recordó que la sociedad boliviana está indignada y clama por justicia. De hecho, distintas organizaciones y movimientos sociales vinculados a la defensa de derechos humanos, se han pronunciado, incluso, madres y exalumnos de los colegios donde trabajó el cura.

La autoridad considera que desde la Iglesia no se ha emitido una petición de perdón honesta. «No hemos escuchado la palabra perdón de manera sincera hacia las víctimas. Los obispos hacen una reacción de victimizarse ante un hecho tan abominable, tan horroroso. Una reacción que está fuera de todo lugar y confirma el encubrimiento que hace la Iglesia a sus pares».

¿Hay responsabilidad de la Iglesia española y del Vaticano?

Chávez expresó que las investigaciones también determinarán si la Iglesia española y el Vaticano tienen responsabilidad en estos hechos. «La investigación tiene que dar cuenta de esto. Obviamente, estigmatizar a una entidad es muy complejo y yo pienso que primero debemos obtener la información oficial».

Sin embargo, considera que es necesario pedir respuestas a la Iglesia española y a la Compañía de Jesús, que en el caso particular de Pedrajas, el cura habría admitido que tenía antecedentes de pederastia en España y aún así lo enviaron a Bolivia.

Con respecto al Vaticano, el procurador comentó que solicitarán información a través de «los conductos consulares». «El Vaticano es una fuente porque, efectivamente, el padre Marcos Recolons [uno de los superiores encubridores] trabajó en esa época, y entendemos también que conoció y fue parte de una estructura importante, primero regional y luego mundial».

«Recuérdese también que el papa Francisco es jesuita. Tenemos que andar con una línea homogénea de trabajo y pedir información donde la podamos encontrar», agregó Chávez.

Entre tanto, el funcionario llamó a las víctimas y a las personas que sepan de abusos de este tipo a denunciar los hechos ante las autoridades bajo protección de su integridad y su dignidad. Además garantizó que habrá «una sanción penal ejemplar», que «rompa de una vez la estructura de encubrimiento sistemático que existió en el país por parte de la Iglesia católica».

«El Estado va a coger todas las declaraciones e información que tengan las víctimas (…) Si ya no se puede [condenar] a Pedrajas, sí a los que han encubierto los hechos gravísimos que han sucedido. No vamos a parar hasta tener la sentencia ejecutoria y los responsables penales purgando sus penas y reparando integralmente lo que ha ocurrido», afirmó.

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