Paciente 31: la «supercontagiadora» que esparció el COVID-19 en Corea del Sur

De hecho, desde el descubrimiento del paciente "número 31", el número de casos de Covid-19 en Corea del Sur aumentó de 30 a 977 en tan solo ocho días

El mundo se enfrenta a una profunda crisis tras la rápida propagación de la pandemia del coronavirus que ha cobrado la vida de 10.000 personas. Pero, esta situación no solo se vive a causa del agresivo virus, sino también como consecuencia del comportamiento irresponsable muchas personas que, en varios casos, han llevado a que el COVID-19 deje más víctimas .

Aunque numerosos gobiernos han decretado medidas de aislamiento social y cuarentenas para evitar la propagación del brote, en ocasiones han sido ignoradas por algunos ciudadanos que no las acatan y por su irresponsabilidad ponen en peligro a los demás.

Un caso que refleja esta situación es el que se registró en Corea del Sur, conocido como el de la «paciente 31». Aunque parezca el nombre de una película, se trata de un caso real que provocó el contagio de más de 1.000 personas en tiempo récord en la nación asiática.

Corea del Sur implementó el diagnóstico masivo de la población y la desinfección de espacios públicos. Foto: El País.

Medidas preventivas

Cuando salieron a la luz los primeros casos del COVID-19, el Gobierno surcoreano decidió aplicar una serie de medidas que permitieron reducir la tasa de contagio.

Una de las acciones implementadas fue el diagnóstico masivo de la población, a través de más de 300.000 pruebas y la activación de una aplicación telefónica para que los ciudadanos aporten sus datos y gestionen información sobre la enfermedad.

Además, Seúl fomenta el distanciamiento social y aplica pruebas a todos aquellos procedentes de Europa, que, independientemente del resultado, son obligados a guardar 14 días de cuarentena.

También se colocaron dispensadores de desinfectante en los lugares más concurridos y se le toma la temperatura a viajeros y posibles contagiados que desplacen por zonas de riesgo.

La paciente número 31 es una mujer china que pudo haber contagiado a más de 1.200 personas en la ciudad de Daegu, en Corea del Sur. Foto: Getty Image.

 La paciente 31

Aunque Corea del Sur llegó a ser la segunda nación más afectada por el coronavirus después de China, consiguió rebajar el número de infecciones diarias gracias a las medidas preventivas.

Sin embargo, hubo una mujer que encendió todas las alertas: la «paciente 31», de China, que pudo haber contagiado a más de 1.200 personas en la ciudad de Daegu, que concentra el 85 % de las infecciones en ese país.

El hecho se presentó el pasado 20 de enero, cuando la mujer de 61 años llegó a Seúl proveniente de  la ciudad de Wuhan, donde se registraron los primeros casos.

Al aterrizar en la capital surcoreana, presentaba síntomas del virus y fue aislada de manera inmediata. Sin embargo, ella decidió obviar las indicaciones y continuó con sus actividades y su vida social, desplazándose hasta Daegu.

Durante los días que violó la medida de cuarentena, la mujer asistió a varios eventos con aglomeración de personas, especialmente a dos que fueron catalogados como los mayores focos del estallido del contagio; se trata de una ceremonia religiosa y un hospital.

La paciente 31 se negó practicarse la prueba del coronavirus pese a presentar los síntomas del COVID-19.

Esparciendo el coronavirus

La llamada»supercontagiadora» de Corea del Sur asistía habitualmente a la Iglesia de Jesús Shincheonji (Nuevo Cielo y Tierra), grupo religioso fundado en 1980 que promete la «vida eterna» a sus 250.000 seguidores y rinde culto a su fundador y presidente, Lee Man-hee, quien asegura que Jesucristo se le apareció como una “brillante figura celestial”

A pesar de presentar fiebres altas y otros síntomas relacionados con el coronavirus, asistió entre el 6 y el 16 de febrero a la iglesia Shincheonji, en Daegu, que aglomera más de mil fieles, permaneciendo más de dos horas en el recinto.

El mismo 6 de febrero, la «supercontagiadora» tuvo un accidente de tránsito en el centro de Daegu, por lo que tuvo que asistir a un hospital, en donde los médicos insistieron en que se hiciera la prueba de diagnóstico del coronavirus, y ella se negó repetidamente.  

Al pasar los días, continuaba presentando fiebre y sus allegados le sugirieron hacerse el test del COVID-19, pero la mujer hizo caso omiso a las recomendaciones y optar por ir con un amigo a una cena buffet en un hotel y asistir a una boda.

Sin embargo, sus síntomas empeoraron y finalmente accedió a realizarse la prueba de despistaje el 17 de febrero, momento en el que los médicos confirmaron que ella era el caso número 31. Tras esto, de manera extraña los contagios se multiplicaron por fuera de los pacientes identificados y el sistema de salud comenzó a colapsar.

Más de 1.200 casos de coronavirus están relacionados con la «supercontagiadora». Imagen: El País.

El riesgo de la «supercontagiadora»

Las autoridades pudieron detectar que el número de enfermos relacionados con la iglesia de Shincheonji iba en aumento.

De hecho, obtuvieron una lista de 9.300 personas que habían asistido a los servicios religiosos a los que también acudió la paciente 31.

El resultado fue que sobre 1.200 personas decían tener síntomas “similares a la gripe”, de los cuales hasta el momento han sido confirmados unos 100 casos por coronavirus, mientras que el resto sigue siendo sometido a pruebas de despistaje.

La amplia actividad  de la «supercontagiadora» multiplicó por 30 la expansión del coronavirus en apenas ocho días.

De hecho, desde el descubrimiento del paciente número 31, el número de casos de Covid-19 en Corea del Sur aumentó de 30 a 977 en ocho días.

Asimismo, casi todos los casos nuevos pudieron ser rastreados hasta la iglesia de Shincheonji a la que pertenece la paciente número 31.

Lo peor vino después, ya que otro segundo grupo de contagiados surgió en el hospital cercano a Daegu, en el condado de Cheongdo.

Los infectados del hospital, muchos del ala psiquiátrica, tardaron en ser diagnosticados por su aparente falta de historial de viaje con China y porque la mayoría estaban internos.

El origen del brote pudo finalmente ser detectado: seguidores de la misma secta Shincheonji que participaron en los servicios religiosos con la «paciente 31» y que asistieron a un funeral en el hospital.

Esta conexión reveló que la “supercontagiadora” está vinculada con ambos focos de contagios, que a su vez se relacionan con el 80 % de los casos registrados en Corea del Sur, reseñó El Confidencial.

La iglesia Shincheonji considera que el coronavirus está relacionado con el pecado por lo que no debe tratarse con medicamentos. Foto: Getty Image.

Fanatismo religioso

Otro punto que causó controversia, fue la idiosincrasia propia de la iglesia Shincheonji, que considera que el coronavirus está relacionado con el pecado, por lo que insta a sus feligreses a asistir a las multitudinarias celebraciones religiosas pese a cualquier dolencia, aumentando el riesgo de contagios.

Por si fuera poco, el sufrimiento en la enfermedad es alentado y se insta a prolongarlo sin emplear tratamientos médicos.

La propia secta tuvo que pedir disculpas por su participación en la expansión de la pandemia, tanto por sus actos religiosos como por el rechazo a ser diagnosticados, lo que ha hecho más difícil bloquear la progresión del coronavirus en la nación asiática, que suma más de 8.800 contagiados y 100 muertos.

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