La industria de exportación de algodón en Uzbekistán usa personas para trabajo forzado en el periodo de cosecha todos los años. No obstante, este hecho no parece constituir un problema ni para los préstamos financieros del Banco Mundial o la inversión extranjera que suman mil millones de dólares en una industria que sistemáticamente recluta a la fuerza a niños y adultos para trabajar en los campos de algodón.