Aunque se trata de un conflicto de muy larga data, potenciado por las colonizaciones, la guerra entre la civilización islámica y el oeste se agudizó en 1990 cuando los Estados Unidos envió un enorme ejército al golfo Pérsico para atacar a Irak y también para defender el petróleo de Kuwait. La respuesta islámica se efectuó años más tarde cuando los Estados unidos fue atacado el 11 de septiembre del año 2001