Una jornada de pánico han vivido las bolsas mundiales, con efectos claros en el mercado local. La sacudida, iniciada en China, se ha ramificado por todo el mundo, con efectos en Europa, Wall Street y América Latina. Una crisis bursátil que se reproduce también en los precios de los principales commodities, como el petróleo y el cobre, ambos sensiblemente a la baja.