Los trabajadores reportan problemas de infraestructura, no pago de horas extras, exposición al frío, adquisición de implementos para su labor con dinero de sus propios bolsillos y un "costo social" que no se ve retribuido económicamente, entre otras situaciones. El problema, postulan, se debe a la subordinación a la Fuerza Aérea. “El diálogo entre civiles y militares es muy poco fluido, porque la autoridad militar está formada para recibir órdenes", señalan.