La Mandataria se reincorporó a sus labores presidenciales hoy, tras 3 semanas de vacaciones en Caburgua. Descanso que se vio interrumpido por el escándalo protagonizado por su hijo y nuera y que luego derivó en la renuncia de Dávalos de su cargo en el área sociocultural de la Presidencia. Hasta ahora la única declaración pendiente era la de Bachelet, la cual se realizó en la Moneda y fue muy breve, pero que sin embargo dio espacio a preguntas de la prensa. Negó saber de la cita con Luksic y asumió que han sido días dolorosos.