En el Día contra los Monocultivos de Árboles, la alerta se centra en Chile. La industria planea expandir sus plantaciones en 1 millón de hectáreas, agravando la crisis hídrica y los conflictos con el Pueblo Mapuche. Un estudio revela que la certificación FSC ignora los derechos territoriales indígenas, validando un modelo de devastación socioambiental.
Proyectos extractivos, energéticos, turísticos, inmobiliarios y de agricultura generan conflictos territoriales, desplazamientos forzosos, criminalización y violencia contra comunidades originarias