El contrato firmado la semana pasada es el más grande que alguna vez haya concedido ESO y también el mayor para observatorios astronómicos basados en tierra, con una inversión aproximada de 400 millones de euros.
El Observatorio Austral Europeo anunció hoy que da luz verde para la construcción del telescopio óptico más grande del mundo en el cerro Armazones, en el desierto de Atacama.