Debido a que no existe legalidad para volar este tipo de vehículos, el M400 Skycar se comercializa más como pieza de museo que como juguete para paseos de fin de semana. Pero la compañía Moller dice que está dispuesta a apoyar cualquier esfuerzo del comprador para que este sí sea "el primer automóvil volador del mundo con capacidad para VTOL y aprobado por la Administración Federal de Aviación".