Según la Justicia peruana, la decisión de mantener al exmandatario peruano en prisión junto a su mujer, Eliane Karp, está justificada ya que los procesados se encuentran radicados fuera del país y por lo tanto no tienen arraigo familiar ni laboral que asegure su permanencia o retorno a Perú y también existe peligro de fuga y obstaculización de la justicia.