Llegó al consistorio de Tirana y devolvió la alegría y la esperanza a los ciudadanos de la capital de Albania. ¿Cómo consiguió Edi Rama revivir a una comunidad destrozada por la corrupción y el creciente crimen? Con una idea que solo podría tener un artista: sacando la paleta para llenar los deprimentes edificios grises de colores vibrantes y devolviendo las zonas verdes a la ciudad.