Dada la actual división de la sociedad estadounidense en dos mitades simétricas e irreconciliables, es presumible que la Cuarta Rama del Gobierno utilice sus resortes para lograr que el próximo Presidente de EEUU implante un Gobierno orwelliano que beberá de las fuentes del paternalismo de las dictaduras blandas y se caracterizará por el culto al líder, la utilización de la desinformación y la vigilancia orwelliana de la población no blanca y de la disidencia política.