Los discursos del Papa Francisco contienen citas, hábilmente escogidas, de personas que han marcado la historia nacional, como Violeta Parra, en la canción Arauco tiene una Pena; del cardenal Raúl Silva Henríquez – injustamente olvidado por muchos chilenos – que hablaba del “alma de Chile” y, sobre todo, de San Alberto Hurtado