Su batalla aún está lejos de haber terminado porque no podrá recuperar a sus hijos de cinco, ocho y diez años hasta que se complete la toma de huellas dactilares, lo cual llevará “un mes en el mejor de los casos”
La sentencia judicial dictamina que los padres deben de ser reunidos con sus hijos en un plazo de dos semanas para los menores de cinco años y en menos de 30 días para el restante de los niños