Durante casi siete años de la dictadura más sangrienta de la historia argentina, se llevó a cabo un plan sistemático de exterminio. Secuestraron, torturaron, asesinaron, desaparecieron a miles de personas cuyos cuerpos nunca han sido encontrados.
Los exguerrilleros que han recibido amnistías, tanto las tradicionales como las ampliadas aprobadas por las normas de la La Unidad de Investigación y Acusación de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), serán al menos 4 mil.