El monje responsable del templo budista chino de Shaolin, famoso centro de artes marciales, debe luchar contra las acusaciones de "múltiples relaciones sexuales y malversación de fondos" que atacan al monasterio.
Cuatro mujeres chinas arrancaron la ropa y dieron una paliza en plena calle a otra mujer a la que acusaban de acostarse con el marido de una de ellas. La venganza no fue impedida por ningún transeúnte porque "este tipo de ataques son habituales".