Este hecho protagonizado por los militares de la nación centroamericana inauguró las dictaduras más sangrientas de América Latina entre la década de los 80 y 90
Un barco japonés perforó 2,5 kilómetros bajo la placa oceánica, capturando microbios que nunca habían sido observados y que vivían en una capa de sedimentos de 20 millones de años