La Cumbre de Ginebra entre Biden y Putin sentó las bases de una nueva arquitectura geopolítica mundial que se plasmará con la implementación del G2 (EEUU y Rusia) que intentará aislar económica y militarmente a China, condenando de paso al ostracismo a la Unión Europea y a los países del BRICS que serán meras comparsas en el nuevo Orden geopolítico que se está gestando.