Fue construido a pedido del gobierno del General Marcos Pérez Jiménez y abrió sus puertas el 29 de diciembre 1956, tras seis meses de construcción.
Contaba con chimeneas de cobre, griferías de bronce y pisos de mármol, además de una piscina cubierta que se mantenía templada con un moderno sistema de calefacción.