El examen a la orca Lulu reveló que tenía 957 miligramos de PCB por kilogramo de grasa; esto supera cualquier nivel visto antes en mamíferos marinos y va muchísimo más allá del límite tolerable. Lo peor es que a pesar de estar en sus 20 años, la orca nunca había tenido una cría, lo que sugiere que la contaminación en su cuerpo pudo haberle provocado esterilidad. La orca pertenece a una manada al borde de la extinción.