La trama está inspirada en el abandono que sufren las zonas extremas del país que deben sobrevivir al olvido y a la precarización de la vida en aislamiento bajo los rigores de la crisis climática.
Se trata de una danza en la que los ejecutantes bailan fuertemente abrazados y los eventos festivos llamados "musiqueadas", invitaciones, plegarias y el peculiar grito conocido como sapukay.